La Serena, una ciudad chilena, ha sido testigo de protestas de los vendedores ambulantes por segundo día consecutivo. Los comerciantes se instalaron en un tramo de la calle Cordovez en un intento de hacer visibles sus demandas contra el municipio, debido a la caída de las ventas y la falta de regularización.
Esta manifestación no fue una elección aleatoria. Durante muchos años, estos vendedores se instalaron de manera irregular en esta misma calle, una de las principales de la comuna. Regresar a este espacio, por lo tanto, se convirtió en un gesto simbólico y un desafío a las autoridades municipales.
A pesar de la protesta, no se realizaron detenciones. Sin embargo, los funcionarios de Carabineros, la policía uniformada de Chile, estuvieron presentes en todo momento para evitar que se llevaran a cabo ventas y que se interrumpiera el tráfico normal en las calles del centro de la ciudad.
La vocera de la Federación de Vendedores Ambulantes, Pía Rivera Olivares, solicitó una reunión con el jefe de gabinete o con el alcalde con el propósito de buscar una solución a sus demandas respecto al mercado, que, a pesar de las protestas, sigue funcionando.
Según Olivares, los comerciantes pagaron permisos para trabajar en la calle durante un año y medio. Esto se hizo con la intención de que, al momento de instalarse en el mercado, tuvieran sus patentes regularizadas. Sin embargo, afirma que el municipio bloqueó los sistemas de permisos y no los renovó.
Además, Olivares acusó la existencia de una persecución en su contra y no descarta tomar acciones legales. Recuerda que son 84 los comerciantes involucrados, pero detrás de ellos hay familias con hijos estudiando que dependen de los ingresos de estos puestos para subsistir.
En respuesta a las protestas, el alcalde de La Serena, Robeto Jacob Jure, negó que el municipio haya instalado de manera ilegal a los vendedores ambulantes en el mercado. Según Jacob, los comerciantes cambiaron la directiva y desconocieron todos los acuerdos establecidos. El alcalde sostuvo que los vendedores deben adaptarse a la nueva situación y que no se les permitirá regresar a las calles para vender sus productos.
Jacob afirmó que se tomaron todas las medidas para facilitar la transición de los vendedores al mercado y que se les dieron todas las posibilidades. Sin embargo, los vendedores se mantienen firmes en su deseo de volver a vender en la vía pública.
El alcalde concluyó que ya se ha implementado un plan de contingencia y que los vendedores no volverán a estar en La Recova. En sus palabras, «Ellos no son los dueños de la calle y creo que perdimos el tiempo».
Estos eventos en La Serena subrayan la tensión existente entre las autoridades municipales y los vendedores ambulantes, y la lucha de estos últimos por mantener sus medios de vida en medio de un entorno regulatorio cada vez más desafiante.
