Jordi Fernández, en un hito histórico, se ha convertido en el primer español que asume el cargo de primer entrenador de los Brooklyn Nets, uno de los equipos de la NBA. En una entrevista reciente con Tirando a Fallar, en esradio, reflexionó sobre sus primeras semanas en Brooklyn, el proceso de su llegada y sus expectativas para la próxima temporada.
Fernández describió su llegada a Brooklyn como «un paso más en mi carrera» y un testimonio de «muchos años de sacrificio». Aunque reconoció que este paso tiene más repercusión, su objetivo sigue siendo el mismo: estar muchos años, hacerlo bien, llegar al ‘playoff’ y luchar por un campeonato. Son «oportunidades que no pasan cada día y que hay que valorarlas», añadió.
Al describir su vida en Nueva York, Fernández compartió su asombro por la vista de los cinco distritos de la ciudad desde su oficina. Enfatizó que la ciudad es «más que una ciudad grande de Estados Unidos, es la capital del mundo». Además, destacó que la oportunidad de vivir y trabajar allí es valiosa tanto a nivel profesional como personal.
En cuanto a por qué eligió los Nets, Fernández explicó que solo hay «treinta trabajos de este nivel» en el mundo, refiriéndose a los treinta equipos de la NBA. Por lo tanto, cuando se le ofreció la oportunidad, la valoró enormemente. Además, elogió al equipo de los Nets, describiéndolo como un «mercado grande, con recursos, medios y un equipo joven». También agradeció a Sean Marks y Joe Tsai por ser los primeros en confiar en él y prometió «darlo todo por ellos».
El proceso de selección, según Fernández, es extensivo y detallado, con muchos candidatos en liza. Reconoció que «siempre hay más opciones de que no te den el trabajo». Sin embargo, persistió y, después de cinco entrevistas, finalmente consiguió la oportunidad, algo similar a lo que le sucedió en la G League. Ser primer entrenador de Canadá en la Copa del Mundo también jugó un papel importante en su nombramiento, ya que aumentó su visibilidad ante quienes nunca le habían visto en ese rol.
Al discutir cómo jugarán los Nets bajo su dirección, Fernández mencionó que será algo similar al estilo demostrado en Denver, Sacramento y Canadá. Los equipos jugarán rápido, pasarán el balón y establecerán una defensa física desde el inicio. No obstante, señaló que los jugadores son únicos y no puede jugar como Denver porque «Nikola Jokic solo hay uno en el mundo».
En cuanto a su jugador estrella, Ben Simmons, Fernández lo describió como «un jugador de grandísimo nivel que está en buen momento mentalmente». Expresó entusiasmo por la perspectiva de trabajar con él, pero también insistió en que sus expectativas para Simmons son las mismas que para el resto del equipo: compromiso, trabajo y hacerlo juntos.
Fernández también habló sobre la identidad que quiere implantar en los Nets, describiéndola como un grupo de personas que hacen lo necesario por el equipo, establecen vínculos entre ellos y ponen al equipo por encima de todo. Aunque la victoria es importante, Fernández enfatizó que el éxito sostenido es fundamental y requiere una mentalidad apropiada.
A pesar de la presión y las altas expectativas, Fernández afirmó que disfruta cuando se le pone al límite. Comparó la presión de su nuevo cargo con la que experimentó en la Copa del Mundo, donde una derrota habría significado la eliminación para Canadá. Según él, tales desafíos le hacen mejor como entrenador y persona.
Finalmente, al preguntarle qué le diría a su yo de 15 años, Fernández respondió que no le gustaría volver atrás en el tiempo. Insistió en que es el producto de sus experiencias y que lo más importante es el presente y soñar con el futuro. En una nota optimista, predijo que el próximo entrenador español en la NBA no tardaría mucho en llegar, lo que para él es «lo realmente importante».
