El próximo jueves 20 de junio en el hemisferio sur de nuestro planeta, la Tierra, se anticipa el día más corto del año y, de igual forma, la noche más larga. Este fenómeno astronómico marca el inicio del solsticio de invierno, dando comienzo a la estación más fría en los países situados al sur de la línea del ecuador.
Pero, ¿qué es lo que provoca que el día se haga más corto? La respuesta a esta pregunta radica en cómo el cambio de estación afecta las horas de luz que este lado de la Tierra recibe. Según la NASA, toda esta dinámica se desencadena a causa de la inclinación del planeta.
Es importante recordar que nuestro planeta no se mantiene en posición vertical, sino que gira en ángulo. Esta inclinación, que está lejos de ser estática, varía a lo largo del año. «La mitad del año, el hemisferio norte está inclinado hacia el Sol; esto es verano en el hemisferio norte e invierno en el hemisferio sur. La otra mitad del año, el hemisferio norte está inclinado en dirección opuesta al Sol, lo que genera invierno en el norte y verano en el sur», explica la agencia espacial.
El solsticio que estamos a punto de experimentar ocurre dos veces al año, marcando el inicio del verano y del invierno en ambos hemisferios. En otras palabras, cuando comienza el invierno en el hemisferio sur, al mismo tiempo comienza el verano en el hemisferio norte. En el norte, el jueves será el día más largo del año.
El pequeño cambio en las horas de luz solar durante el solsticio se produce porque, en el momento del cambio de estación, la Tierra se inclina unos 23,5 grados en relación a su órbita alrededor del Sol. Cuando esto sucede, la luz del sol llega un poco más alejada de la línea del ecuador hacia el norte del planeta, lo que provoca que se oscurezca un poco más temprano, generando también la noche más larga del año, con más horas de oscuridad.
Según Arturo Gómez, ex astrofotógrafo del Observatorio Cerro Tololo, este año, el solsticio de invierno comenzará aproximadamente a las 16:51 horas de Chile (UTC-4), que son las 17:51 en la región de Magallanes.
Después de este jueves, los días comenzarán a alargarse progresivamente (aunque muy lentamente) hasta la llegada del verano, cuando empiece a oscurecer en un horario más cercano a las 21:00 horas.
Por lo tanto, el solsticio de invierno no sólo marca el inicio de la estación más fría en el hemisferio sur, sino que también se convierte en un recordatorio de cómo la inclinación de nuestro planeta afecta la cantidad de luz solar que recibimos, lo que a su vez afecta nuestros patrones de sueño y, en última instancia, nuestra salud y bienestar general.
