En enero de 2018, la conurbación de La Serena y Coquimbo experimentó una alarmante ola de robos bajo la modalidad de alunizaje. Ese mes, hasta 12 asaltos con esta técnica se registraron en la región, dejando a las autoridades y locatarios en busca de estrategias para contener el fenómeno antes de que se saliera de control.
La técnica del alunizaje consiste en robar uno o dos vehículos, estrellar uno de ellos contra el local seleccionado como víctima y luego escapar con mercancías y dinero en efectivo. A través de la prevención, investigación, persecución y detención de los responsables, se logró disminuir drásticamente la incidencia de estos asaltos, aunque erradicarlos por completo ha sido un desafío constante.
Las autoridades policiales e investigativas han aprendido varias cosas en su lucha contra este flagelo. Aunque no se trata de mafias organizadas, las denominan redes delincuenciales. El alunizaje es un delito estacional que puede aumentar y disminuir según el mes.
En junio de este año, un millonario robo mediante alunizaje ocurrió en un local del sector Santa Ana de El Romero en La Serena, siendo la tercera vez que los delincuentes atacaban el mismo negocio. En esa ocasión, se llevaron carne, cigarros y otras especies, como máquinas. Un mes después, la tienda Tonino Motors, ubicada en Balmaceda, fue el objetivo, y los delincuentes se llevaron indumentaria de motos, incluyendo cascos, guantes, ropa y maletas.
Según registros oficiales, en el último tiempo se han registrado 13 robos con la modalidad del alunizaje en el área metropolitana de Coquimbo: nueve en La Serena y cuatro en la comuna puerto.
El general en retiro de Carabineros y ex jefe de la IV Zona Policial, Jorge Tobar, experto en seguridad, recordó que entre los años 2015 y 2020 hubo una gran proliferación de delitos con esta técnica. El alunizaje puede describirse como robos con fuerza en lugar no habitado, en el que se usa un vehículo para derribar la estructura de entrada de un local comercial, permitiendo que un grupo de sujetos ingrese y desvalije el negocio, utilizando el mismo vehículo para huir.
Tobar indicó algunas de las medidas públicas y privadas que se tomaron para disminuir este tipo de delitos. En seguridad privada, se innovó con la instalación de estructuras pilotes delante de los locales, impidiendo el ingreso de los vehículos, lo que contribuyó a una significativa reducción de estos eventos. En el sector público, se realizaron diligencias investigativas y se abrió una arista de foco delictivo dedicada a perseguir a los autores de alunizajes, lo que llevó a la identificación y detención de gran parte de los integrantes de estos grupos delictivos.
Tobar explicó que, aunque en algún momento estos delitos pudieron haber respondido a crimen organizado, en otros casos se trataba de crimen no organizado, en el que un grupo de sujetos se concertaba para robar un vehículo y, a partir de ese robo, generaban el evento delictivo. Señaló que cuando la banda pertenece a un grupo organizado, cada integrante tiene una jerarquía y cumple un rol específico, con edades que pueden ir desde los 18 hasta los 50 años. Sin embargo, en los grupos eventuales, los delincuentes suelen ser más jóvenes, rondando entre los 18 y los 25 años.
La frontera entre el delito organizado y el delito común puede ser difusa. Muchas bandas criminales aspiran a ser crimen organizado, pero no lo son. Que varias personas se organicen para cometer un robo no los convierte en crimen organizado, ya que se necesitan otros factores. La droga es un detonante importante en el tema de los alunizajes, ya sea porque los delincuentes estén bajo su efecto o porque con lo robado buscan surtirse de estupefacientes.
En cuanto al perfil de las víctimas, Tobar señaló que son negocios de todos los tamaños, no necesariamente manejan dinero en efectivo, sino mercancías de fácil reducción en los mercados informales, como vestuario, cigarros, alimentos y herramientas.
Desde el Ministerio Público, se indicó que el alunizaje como delito no está tipificado en el Código Penal, sino que se considera un concurso de delitos, es decir, que se cometen uno tras otro. Actualmente, ciertos hechos vinculados a alunizajes están siendo investigados por la misma unidad del Ministerio Público en el foco llamado “Foco Regional de Series de Robos de Connotación y Armas de Fuego Vinculadas”.
El Fiscal jefe de la Unidad de Análisis Criminal y Focos Investigativos de la Fiscalía Regional, Eduardo Yáñez, señaló que el fenómeno del alunizaje es estacional, con periodos de tiempo en que se dan series reiteradas de delitos en locales comerciales, principalmente de La Serena y Coquimbo, y luego descienden en ocurrencia. En cuanto a la organización, son redes delictuales más que bandas específicas. No hay una banda específica integrada por determinados sujetos que se repitan en uno u otro caso, sino que son grandes redes de sujetos que se conocen entre ellos y se organizan para acometer en contra de locales comerciales. Por lo general, roban un vehículo motorizado de grandes dimensiones, como una camioneta, y un segundo vehículo de menores dimensiones. El primero lo utilizan para irrumpir contra el cierre perimetral, ventanales o rejas, y el segundo para cargarlo con las especies y huir.
Yáñez agregó que, en cuanto a las penas que podrían enfrentar los delincuentes, se podrían determinar como delitos con penalidad intermedia. Los concursos o series de delitos incluyen el robo de vehículo motorizado y la receptación de vehículos motorizados, que conlleva una pena de tres años y un día a cinco años de privación de libertad. En tanto, el delito de robo en lugar no habitado tiene una pena que va de los 541 días de presidio menor en su grado medio a cinco años de presidio menor en su grado máximo.
