Las elecciones en Brasil se desarrollan en un escenario de extrema polarización, incertidumbre e injerencia del imperialismo estadounidense.
Con casi el 100% de las mesas escrutadas, Flávio Bolsonaro encabeza la elección presidencial con el 47,05% de los votos, equivalentes a 56.082.216 sufragios. Sin embargo, ese resultado no le permite obtener la Presidencia en primera vuelta.
Por ese motivo, habrá una segunda vuelta frente al actual presidente, Lula da Silva, quien obtuvo el 45,14% de los votos, un total de 53.799.870. El tercer candidato, Augusto Cury, quedó muy por detrás, con menos del 3%, y anticipó que no respaldará a ninguno de los postulantes en el balotaje.
El resultado electoral brasileño tiene un peso significativo en el equilibrio de fuerzas políticas de América Latina, tanto por el tamaño de la economía del país como por la confrontación entre Lula y el hijo de Bolsonaro, vinculado al alineamiento continental con Donald Trump, el Escudo de las Américas y la doctrina de seguridad Donroe.
Según distintos analistas, el voto indeciso fue determinante en la primera vuelta al inclinarse por Flávio Bolsonaro, que finalizó dos puntos por encima de Lula. Las encuestas previas ya habían registrado una mejora del candidato opositor, quien habría concentrado el voto útil de otros sectores conservadores.
El artículo señala que la presión del imperialismo tuvo impacto, como habría ocurrido en Argentina durante las elecciones intermedias de 2027. En ese caso, menciona respaldo financiero y amenazas de retirar apoyo y afectar las finanzas estatales, con intervención del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent. En Brasil, la situación incluyó el cierre de consulados y de la embajada por una presunta cuestión de seguridad que, según el texto, fue investigada y descartada por la Policía Federal. También se mencionan como antecedentes Venezuela, los aranceles y otras presiones diplomáticas sobre el gobierno de Lula.
Asimismo, se plantea que durante los gobiernos del PT no se modificó la estructura de dependencia respecto del imperialismo ni se resolvieron las desigualdades sociales, el racismo o la concentración de la tierra en manos de latifundistas. Los bajos salarios, el endeudamiento de las familias y el deterioro de los ingresos aparecen como parte de ese diagnóstico, junto con el problema de las apuestas online.
Reacciones tras los resultados
Luego de imponerse en la primera vuelta, Flávio Bolsonaro habló desde su búnker en Brasilia y afirmó que “Brasil quiere un cambio”, sin referirse a la fallida presidencia de su padre. Además, sostuvo que el resultado representa el fin del PT (Partido dos Trabalhadores) y celebró los resultados regionales.
Lula, por su parte, reconoció que el resultado lo sorprendió y aseguró que esperaba ganar en primera vuelta. De cara al balotaje, les dijo a sus seguidores que en la segunda ronda “mostraremos la verdadera foto de Brasil”. También afirmó que la campaña buscará convencer a quienes se ausentaron de las urnas sobre la importancia de votar.
Resultados en los estados y el Congreso
De acuerdo con las proyecciones, los candidatos del Partido Liberal (PL) fueron elegidos como gobernadores en Rio Grande do Sul, Rondonia, Roraima y Santa Catarina, donde logró la reelección. Además, la fuerza disputa segundas vueltas en Paraná y Rio de Janeiro, estados que gobierna actualmente, con la posibilidad de alcanzar un total de seis distritos.
En contraste, el PT parece perder Rio Grande do Norte y conservar Bahía, Piauí y Ceará, estados del nordeste en los que se concentra su principal base de apoyo.
El bolsonarismo también amplió su presencia en el Senado. Según datos oficiales del Tribunal Superior Electoral de Brasil, el PL cuenta con 16 senadores electos que se suman a los nueve que ya tenía, para conformar una bancada de 25 senadores. El Senado posee la facultad constitucional de destituir jueces y presionar a la Corte.
Con Jair Bolsonaro preso por el intento de golpe de Estado, integrantes de su familia lograron ubicarse en cargos institucionales. Michelle Bolsonaro, esposa del expresidente, fue electa senadora nacional por el Distrito Federal. En Santa Catarina, Carlos Bolsonaro fue elegido senador y Jair Renan Bolsonaro, diputado.
En San Pablo, el gobernador derechista Tarcísio de Freitas, del partido Republicanos, fue reelegido con más del 62% de los votos. Su adversario del PT, Fernando Hadad, obtuvo el 36%, con más del 90% de las mesas escrutadas.
En Paraná, el exjuez federal Sergio Moro, quien lideró la operación Lava Jato que derivó en el encarcelamiento de Lula en 2018, quedó a unos 200 mil votos de ser elegido gobernador. Moro fue ministro de Justicia de Jair Bolsonaro y pertenece al mismo partido.
