Este jueves se inició en los Tribunales de San Martín el juicio oral y público contra Juan Tasselkraut, exgerente de Producción de la automotriz Mercedes Benz. Está acusado como partícipe necesario de los delitos de privación ilegal de la libertad doblemente agravada contra los trabajadores Héctor Aníbal Ratto y Diego Núñez, quien continúa desaparecido. Los hechos investigados ocurrieron durante la última dictadura cívico-militar-eclesiástica.
El debate está a cargo del Tribunal Oral Federal 1 de San Martín, integrado por Daniel Omar Gutiérrez, Silvina Mayorga y Matías Alejandro Mancini. Tasselkraut, de 85 años, fue indagado por primera vez cinco décadas después de los hechos. Aunque había sido procesado en 2022, el juicio comenzó cuatro años más tarde.
Interviene el fiscal federal Marcelo García Berro. La representación de las víctimas está a cargo de los abogados Pablo Llonto y Elizabeth Gómez Alcorta. También actúan como querellantes el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la Subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.
Entre 1976 y 1977 fueron secuestrados 18 trabajadores de la planta de Mercedes Benz situada en González Catán, en La Matanza. Según declaró Tasselkraut, se trataba de la fábrica más grande de la compañía fuera de Alemania. De las víctimas, sólo tres sobrevivieron y los otros quince permanecen desaparecidos.
Una parte importante de los 4.200 trabajadores de la planta se organizaba contra la conducción del sindicato Smata, encabezada por José Rodriguez. El proceso se desarrolla en la misma sala donde, en 2018, fueron condenados los exgerentes de Ford Pedro Müller y Héctor Sibilla por delitos de lesa humanidad cometidos contra 24 obreros de la planta de General Pacheco.
Entre los asistentes a la primera audiencia estuvieron representantes de organismos de derechos humanos, sobrevivientes como Carlos Propato, ex detenido desaparecido y trabajador de Ford, y Carlos “Charly” Oroño, hijo de desaparecidos y obrero de Fate. Tasselkraut es defendido, entre otros, por Jorge Valerga Aráoz, quien integró la Cámara que llevó adelante el Juicio a las Juntas en 1985.
La declaración de Tasselkraut
Tasselkraut ingresó a la planta de González Catán durante la década de 1960. Luego fue supervisor y, en 1969, jefe de Línea de Montaje. En su declaración sostuvo que esos puestos le permitieron “aprender a manejar personal”. En 1975 fue designado gerente de Producción, cargo que ocupó hasta 1979.
Durante su indagatoria, afirmó que hasta 1973 no había existido conflicto en la fábrica y atribuyó la situación posterior a la decisión de trabajadores de apartarse del Smata y conformar el Grupo de los 9. También declaró que, entre 1973 y 1975, el sindicato no pudo ingresar a la planta porque el grupo se lo impedía.
Según relató, en 1975 el Smata solicitó el despido de 400 personas y se produjo un paro de 23 días. Señaló que durante la medida hubo ollas populares y presencia policial, mientras que los jefes ingresaban por una puerta lateral. Asimismo, manifestó que la empresa tenía la obligación de negociar únicamente con la representación sindical aceptada por el Gobierno, que era el Smata.
Los trabajadores despedidos fueron reincorporados tras las medidas de fuerza. Tasselkraut también declaró que, luego de aquel conflicto de 1975, el Ejército ingresó durante la noche a la fábrica para revisar el nivel de producción. Indicó que el operativo estaba al mando del coronel Mario Cándido Díaz, quien durante el menemismo fue jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
El secuestro de Héctor Ratto
El 12 de agosto de 1977, Héctor Ratto fue secuestrado en su lugar de trabajo. Permaneció detenido en distintos centros clandestinos hasta el 8 de marzo de 1979.
De acuerdo con la acusación, Tasselkraut fue a buscar a Ratto a su puesto con una excusa y lo llevó a su oficina. Allí había dos hombres de civil armados y ajenos a la empresa. Luego de permanecer durante horas en ese lugar, Ratto fue retirado por un grupo del Ejército.
El trabajador fue trasladado en un camión a la Comisaría de Ramos Mejía, donde estuvo detenido durante cinco días. Más tarde fue encapuchado y esposado, llevado a Campo de Mayo y torturado. A fines de agosto fue nuevamente trasladado a la Comisaría de Ramos Mejía, donde permaneció hasta marzo de 1979.
Tasselkraut negó haber participado en el secuestro. Ante una pregunta del fiscal García Berro sobre si llamó a un abogado o realizó alguna acción para impedir que se llevaran a Ratto, respondió: “No, sólo le informé al director”. También reconoció que sabía que había personas desaparecidas de Mercedes Benz, aunque sostuvo no tener conocimiento de medidas de protección para los empleados.
El exgerente también dijo desconocer el destino de los trabajadores desaparecidos y afirmó que se enteraba del caso de Diego Núñez durante este juicio. Sin embargo, Ratto declaró que, mientras estuvo retenido en la oficina de Tasselkraut, presenció el momento en que el entonces gerente entregó a militares la dirección de Núñez.
Tasselkraut sostuvo además que desde 1977 la fábrica “se fue normalizando en sus tareas”. Consultado por la querella sobre si había pensado en advertir a Ratto para evitar su secuestro, respondió que no.
Durante la audiencia, el juez Matías Mancini interrumpió la indagatoria al informar que debía retirarse diez minutos más tarde por cuestiones de agenda. La situación fue interpretada por asistentes como un perjuicio para quienes aguardaron durante décadas el inicio del proceso.
La indagatoria de Juan Tasselkraut continuará el próximo jueves 26, a las 9:30, en los Tribunales de San Martín, ubicados en Pueyrredón 3728. El ingreso es público.
