Un grupo de jóvenes en bicicleta persiguió y atacó a travestis y mujeres trans en los Bosques de Palermo. De acuerdo con videos difundidos en redes sociales, primero las hostigaron y se burlaron de ellas; luego regresaron en mayor número con palos y otros objetos contundentes para agredirlas.
Los agresores filmaron la persecución y compartieron las imágenes en redes sociales junto con burlas y emojis de risa. El episodio provocó un amplio repudio.
El artículo vincula lo ocurrido con los discursos de odio hacia las diversidades sexuales y de género. Señala que el presidente Javier Milei ha incorporado cuestionamientos a las diversidades y a las conquistas del movimiento LGBTI+ en su discurso político. En Davos, Milei vinculó la denominada “ideología de género” con el abuso infantil y definió al movimiento woke como un “cáncer que hay que extirpar”.
En la Ciudad de Buenos Aires, el texto también cuestiona las posiciones del jefe de Gobierno, Jorge Macri, y de la vicejefa Clara Muzzio. Muzzio calificó a la Educación Sexual Integral (ESI) como una “trampa mortal” y cuestionó la diversidad de identidades de género, con referencias específicas a las personas trans.
Asimismo, el artículo critica medidas impulsadas por el Gobierno porteño, al que acusa de promover un “Estado policial” y una política represiva contra las protestas sociales. En ese marco, menciona acciones contra trabajadores del subte, intentos de modificar la fecha de la Marcha del Orgullo, los operativos “Tormenta Negra” en villas, intervenciones contra manteros y situaciones que afectan a mujeres y personas trans que ejercen la prostitución en zonas como Constitución.
La publicación sostiene que negar identidades, cuestionar derechos y construir enemigos desde espacios de poder contribuye a legitimar la discriminación. También advierte que las personas travestis y trans enfrentan violencia, exclusión y obstáculos para acceder a la salud, la educación, la vivienda y el empleo, y cuestiona el vaciamiento de la salud, el desfinanciamiento educativo y la falta de aplicación —o las bajas remuneraciones— del cupo laboral travesti-trans en las jurisdicciones donde existe.
El texto además plantea que la ofensiva contra la diversidad tiene una dimensión ideológica vinculada a doctrinas difundidas por iglesias, incluida la Iglesia Católica. Por ello, reclama la separación de la Iglesia y el Estado y cuestiona el rol de estas instituciones en la estigmatización de la diversidad sexual, su oposición a derechos debatidos en el Congreso y los obstáculos para aplicar la ESI en escuelas del país.
De cara a la movilización prevista para este sábado, el artículo afirma que la Marcha del Orgullo debe constituir una respuesta política frente a los crímenes y discursos de odio. También recuerda la movilización del 1 de febrero del año pasado y convoca a organizarse en barrios, lugares de trabajo, sindicatos, escuelas, terciarios, universidades y centros de estudiantes.
