El primer día de prácticas del Gran Premio de Australia de la Fórmula 1 se llevó a cabo con el piloto monegasco Charles Leclerc liderando la tabla de tiempos. Siguiéndolo, a casi cuatro décimas de segundo, se encontraba el prometedor piloto holandés Max Verstappen, y poco más allá, el español Carlos Sainz.
La actuación de Sainz fue especialmente notable, dado que aún se está recuperando de una operación de apendicitis que le impidió competir en el Gran Premio de Arabia Saudí. A pesar de no estar en plena forma, el piloto madrileño demostró una notable resiliencia, como se evidenció en una conversación captada por las cámaras de la transmisión oficial en el box de Ferrari. Al quitarse el casco, Sainz respondió a la pregunta de su famoso padre sobre su bienestar con un rotundo «me molesta».
A pesar de los desafíos, Sainz manifestó su satisfacción con su desempeño en la pista. «Estoy contento por haber completado la jornada sin problemas», dijo. «Obviamente, bastante cansado después de haber pasado dos semanas en cama recuperándome, pero lo importante es que he podido hacer toda la sesión sin ningún dolor». El piloto también expresó su esperanza de luchar por la pole position en la clasificación, dada la fuerte actuación de su compañero de equipo Leclerc.
Por otro lado, Verstappen, a pesar de su segundo lugar en las prácticas, no parecía estar completamente satisfecho. Su descontento se debía a una combinación de incidentes en la pista, como salidas y tráfico intenso, que le impidieron tener un ensayo de carrera o una simulación de clasificación cómoda. Verstappen, que ha ganado las últimas nueve carreras de Fórmula 1, no sonreía tanto como en otras sesiones, lo que indica su insaciable voracidad por el triunfo.
El primer día de prácticas también estuvo marcado por un fuerte accidente del piloto Alex Albon de Williams en los primeros entrenamientos libres. Esto resaltó las dificultades del equipo, que no cuenta con un chasis de recambio. Si no logran reparar el coche a tiempo para la clasificación, Albon podría tener que utilizar el coche de su compañero, el estadounidense Logan Sargeant, quien se quedaría sin competir.
Finalmente, el veterano piloto español Fernando Alonso mostró una actuación sólida en las prácticas. A pesar de los incidentes y problemas en la pista, Alonso demostró que su Aston Martin AMR24 puede ser competitivo. Pero el ritmo de carrera continúa siendo su gran hándicap.
Alonso también destacó la importancia de la gestión de los neumáticos, que serán cruciales en la carrera, y la proximidad de los muros, que requerirá una concentración máxima. La fortaleza mental del asturiano puede ser el impulso que necesita Aston Martin para superar el inicio de temporada con sabor agridulce.
