febrero 5, 2023

Chile, ecosistema en desierto de Atacama bajo amenaza

Chile, ecosistema en desierto de Atacama bajo amenaza. El singular ecosistema del desierto de Atacama en Chile está siendo amenazado por los desechos del mundo que alteran su funcionamiento.

Chile ecosistema Atacama

El desierto de Atacama, en el norte de Chile, es el receptáculo de toneladas de ropa usada, pero también de automóviles fuera de uso y llantas de todo el mundo.

Toneladas de ropa ensucian las áridas laderas que rodean el municipio de Alto Hospicio, en la región de Tarapacá, unos 1.800 km al norte de Santiago.

En la vecina ciudad de Iquique se amontonan miles de autos desmantelados provenientes de Estados Unidos, Japón o Corea, mientras en otras zonas de este desierto de más de 100.000 km2 el paisaje se ve desfigurado por cientos de llantas.

Chile se ha especializado durante más de cuarenta años en el comercio de ropa de segunda mano, entre ropa desechada por los consumidores, liquidación de existencias y buenas obras de todo el mundo.

Según las aduanas chilenas, en 2021 ingresaron al país unas 46.285 toneladas de ropa usada.

La ropa, como los autos, ingresa por la zona franca del puerto de Iquique.

Están destinados al mercado de segunda mano chileno o de otros países latinoamericanos.

La mayoría de los automóviles se reexportan a Perú, Bolivia o Paraguay.

Sin embargo, muchos terminan en las calles de Iquique o en las laderas de los cerros aledaños.

Vertederos salvajes

Más de la mitad de la ropa y el calzado producidos, a bajo costo y en cadena, principalmente en Asia, terminan esparcidos en el desierto por la congestión del circuito.

Regularmente, estos vertederos salvajes son incendiados para reducir las molestias, pero provocando espesas nubes de humo tóxico.

“Estos fuegos son muy tóxicos, porque lo que emana de ellos es plástico quemado”, dijo Paulín Silva, un abogado que en marzo presentó una denuncia contra el Estado chileno ante un juzgado dedicado a temas ambientales.

Silva denuncia en particular la pasividad del Estado frente a estos vertederos que, asegura, constituyen «un riesgo ambiental» y «un peligro para la salud humana».

«Son personas sin escrúpulos de todo el mundo las que vienen a tirar aquí sus desechos», agrega.

“Limpiamos una vez y nos están contaminando en otra zona”, se queja, diciendo que está impotente ante el problema. “Nos sentimos abandonados. Tenemos la sensación de que nuestra tierra está siendo sacrificada”, dice indignado.

Aunque considerado uno de los desiertos más secos del mundo -con precipitaciones que no alcanzan los 20 milímetros anuales en algunas zonas- Atacama alberga un ecosistema único.

En su parte más seca, cerca de la localidad costera de Antofagasta, científicos, entre ellos la bióloga chilena Cristina Dorador, han descubierto formas de vida extremas: microorganismos capaces de vivir casi sin agua ni nutrientes a pesar de la radiación solar extrema.

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