Estudiantes de los CPEM 29, 40, 48 y 72 de Neuquén participaron de una jornada de formación, debate y movilización en la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) y en distintos espacios de memoria de la ciudad. La actividad se realizó en el marco de un nuevo aniversario de la Noche de los Lápices y a 50 años de la dictadura cívico-militar-eclesiástica.
La iniciativa reunió a jóvenes de escuelas secundarias con centros de estudiantes universitarios para intercambiar sobre la historia de la organización estudiantil, la defensa de la educación pública y gratuita y el papel de la juventud en las transformaciones sociales. Según se indicó, otras escuelas expresaron su intención de sumarse, aunque no pudieron hacerlo debido a condicionamientos y obstáculos de equipos directivos y de supervisión.
Durante la visita, las y los estudiantes recorrieron facultades y sitios de memoria ubicados en el predio universitario. Luego, la actividad continuó con una marcha por la ciudad, que incluyó el reconocimiento de espacios vinculados con la represión, la resistencia y la dignidad popular.
La jornada concluyó en la ronda de las Madres de Plaza de Mayo del Alto Valle, donde las y los jóvenes se incorporaron a una memoria construida a lo largo de distintas generaciones.
La educación como construcción colectiva
La salida pedagógica planteó una mirada de la educación orientada a la construcción de conciencia, comunidad y pensamiento crítico, frente a perspectivas que la reducen a una formación individual o técnica destinada exclusivamente al mercado laboral.
El recorrido también generó una profunda emoción entre docentes que acompañaron la actividad. Para ellos, el intercambio de las nuevas generaciones sobre la Noche de los Lápices y la relación entre las luchas estudiantiles del pasado y la precarización actual confirma que la memoria continúa siendo una herramienta para intervenir en el presente.
Memoria y participación en las aulas y las calles
La experiencia destacó la necesidad de sostener iniciativas que defiendan lo público, el conocimiento y la historia de las luchas populares. En ese sentido, se propuso replicar y profundizar el proyecto durante el próximo ciclo lectivo.
Ante el negacionismo, la jornada reivindicó una respuesta basada en mayor organización, debate, presencia en los espacios de memoria y articulación entre el movimiento secundario, el universitario y los organismos de derechos humanos.
