Fuertes tormentas provocaron granizo e inundaciones en el AMBA y el centro del país

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantuvo una alerta naranja por tormentas que abarcó desde el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) hasta la Patagonia. El fenómeno incluyó lluvias intensas, granizo, ráfagas de viento e inundaciones en distintas zonas del país.

Las tormentas se desarrollaron durante el miércoles en gran parte del territorio nacional y afectaron de manera simultánea a más de una decena de provincias. La actividad comenzó durante la madrugada en San Luis, el sur de Córdoba y el norte de La Pampa; luego avanzó por la mañana hacia el sur de Santa Fe y más tarde volvió a impactar en territorio cordobés.

En el AMBA, las inundaciones alcanzaron diversas localidades del conurbano. Merlo fue una de las zonas más perjudicadas, con anegamientos en el centro de la localidad. También se reportaron calles inundadas en Villa Celina y Caseros, principalmente en puntos del oeste metropolitano. En El Palomar, el túnel de Ciudad Jardín quedó completamente cubierto por agua y el tránsito fue interrumpido.

Según un informe del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, el temporal afectó a 17 municipios. Las precipitaciones acumularon hasta 72 milímetros, mientras que las ráfagas de viento llegaron a los 74 km/h. Además, se registró caída de granizo en algunos sectores.

El parte oficial informó el ingreso de agua en más de 60 viviendas, calles anegadas, voladuras de techos, caída de árboles, postes y cartelería, así como interrupciones en el suministro eléctrico.

En Córdoba, el SMN emitió una alerta naranja para la capital provincial y departamentos como Colón, Punilla, Santa María, Río Cuarto, Marcos Juárez y General San Martín, entre otros. Las áreas más afectadas fueron los valles de Calamuchita, Paravachasca y Traslasierra, además de los departamentos Colón y Río Cuarto.

El artículo cuestiona el recorte de la obra pública impulsado por el Gobierno nacional y plantea que, ante la advertencia sobre la posible llegada de un nuevo Super Niño a fin de año, resulta necesario preparar las ciudades frente a este tipo de eventos. Entre las medidas propuestas menciona obras para facilitar el rápido escurrimiento del agua, sistemas de contención en las costas, la reconstrucción de barrios ubicados bajo la cota de inundación, el saneamiento de humedales, el freno a la deforestación y la suspensión de construcciones en áreas atravesadas por arroyos y ríos.

Asimismo, sostiene que la prevención de estos desastres requiere un plan debatido democráticamente por la población, con participación de trabajadores, científicos y especialistas en la replanificación urbana de acuerdo con las necesidades sociales.