Fibromialgia: lo que debes saber sobre esta enfermedad silenciosa

El síndrome de fibromialgia, también conocido como fibrositis, es una enfermedad crónica caracterizada por el dolor musculoesquelético generalizado, es decir, molestias y sensibilidad en todo el cuerpo. Este trastorno, que afecta a millones de personas en todo el mundo, causa una serie de síntomas debilitantes, como fatiga, trastornos del sueño, dolores de cabeza y ansiedad.

La doctora Mabel Ladino, reumatóloga de la Clínica INDISA, explica que este trastorno puede ser desencadenado por un evento traumático como una infección, cirugía o traumatismo físico. Sin embargo, también puede estar asociado a un estrés emocional agudo o prolongado en el tiempo, como la pérdida de un ser querido, el bullying o la violencia intrafamiliar.

Los principales síntomas de la fibromialgia incluyen dolor generalizado y crónico en todo el cuerpo, que puede variar en intensidad y ubicación, rigidez en las articulaciones y músculos, fatiga extrema que no mejora con el descanso, problemas de sueño, y dificultades cognitivas que pueden afectar la concentración y la memoria. Otros síntomas comunes son los dolores de cabeza, problemas gastrointestinales y sensibilidad extrema al tacto y a la presión en ciertas áreas del cuerpo, conocidas como puntos sensibles.

La doctora Ladino advierte que el dolor crónico y la fatiga pueden dificultar la realización de actividades cotidianas, como trabajar, hacer ejercicio o disfrutar de actividades recreativas. La fibromialgia también puede afectar a los niños y adolescentes, generando inasistencias escolares frecuentes, dificultades en la actividad física y aislamiento por parte de sus pares y profesores por no comprender la enfermedad.

La fibromialgia está vinculada a un aumento anormal de ciertas sustancias químicas en el cerebro que transmiten señales de dolor. Los receptores de dolor del cerebro parecen desarrollar una memoria del dolor y volverse más sensibles, lo que significa que pueden reaccionar exageradamente ante las señales de dolor y no dolor. Según la Dra. Ladino, aunque la causa exacta de la fibromialgia no se conoce, los estudios cerebrales sugieren que las personas con esta afección procesan el dolor de manera diferente a aquellas que no la tienen. Pueden experimentar dolor cuando otros no lo hacen y tener reacciones más severas ante él.

Hay ciertas variables que influyen en el padecimiento de este trastorno. Entre estas, encontramos la genética, los sucesos emocionales, los sucesos físicos y las infecciones. Además existen otros factores de riesgo, como el sexo (las mujeres tienen el doble de probabilidades que los hombres), antecedentes familiares, edad mediana (la mayoría de los diagnósticos se llevan a cabo en la quinta década de vida) y el tener otras enfermedades, como osteoartritis o lupus.

Aunque no existe una cura para la fibromialgia, el tratamiento se enfoca principalmente en aliviar los síntomas. Puede incluir medicamentos para mejorar el sueño, antidepresivos y analgésicos para el dolor, y diferentes tipos de terapia física y cognitivo-conductual para aprender cómo lidiar con el dolor, estrés y/o ansiedad. Según la Dra. Ladino, el aspecto más importante del tratamiento es la terapia psicológica dada por un equipo de salud mental que tenga conocimiento y experiencia la patología, intentando buscar el causante o gatillantes del dolor crónico.

Además, algunas terapias como la meditación, el biofeedback, el yoga, el tai chi, el masaje terapéutico y la acupuntura, también pueden ayudar a disminuir los síntomas de la fibromialgia. Sin embargo, lo más importante son los cambios en el estilo de vida, como el ejercicio regular, técnicas de manejo del estrés y una dieta saludable.

Por último, la especialista de INDISA aclara que, al no existir exámenes concretos, el diagnóstico de la fibromialgia es muy difícil. Los síntomas suelen variar y son diferentes para cada persona. Sin embargo, si el dolor generalizado persiste por más de tres meses, te sientes más cansado de lo normal sin hacer esfuerzo físico, tienes dificultad para concentrarte y estás teniendo problemas para dormir, lo mejor sería consultar con un reumatólogo.

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