Marina Fages, actualmente presentada también como Kiki Fages, llevará al escenario su nuevo álbum, Atalaya Avalancha, el próximo viernes 6 de noviembre a las 20 en The Roxy de Palermo, ubicado en Niceto Vega 5542, CABA. Las entradas continúan disponibles mediante la plataforma All Access, con opciones de compra que incluyen el vinilo, el CD o remeras con el arte del disco.
Con una trayectoria consolidada en la escena independiente, discos destacados y shows en vivo que incluyeron una apertura para Metallica, Fages atraviesa una nueva etapa. Lejos del sentido rioplatense de “quedarse en banda” como sinónimo de soledad, la artista decidió profundizar una identidad colectiva junto a sus compañeras de ruta.
Atalaya Avalancha fue coproducido por Kiki/Marina Fages y Martina Boixader, baterista del grupo. En diálogo con La Izquierda Diario, Kiki Fages, Macarena Zalazar, a cargo del bajo y teclas, y Silvina Cuello, en bajo, explicaron cómo el proyecto fue ganando una forma de banda.
Macarena Zalazar señaló que el álbum se produjo desde esa concepción grupal, con aportes musicales de las integrantes en arreglos y composición. Cuello destacó que se trata de un disco más colectivo, tanto por la producción artística compartida entre Kiki y Martina como por la libertad que tuvo para trabajar los arreglos de bajo.
Por su parte, Kiki Fages explicó que el proyecto nació como una propuesta solista, pero que las giras y los shows consolidaron una dinámica grupal. Según indicó, la producción y la composición compartidas de este disco reflejan más fielmente lo que sucede cuando tocan en vivo.

Además de la música, algunas integrantes impulsan Equipo putxs, un espacio de streaming cuyo nombre parte de una canción del álbum. Zalazar contó que la propuesta surgió de las ganas de trasladar a otro formato las charlas, bromas e intercambios que suelen darse durante los recitales.
Cuello precisó que el nombre nació de un meme compartido entre las integrantes de la primera etapa y que Maca luego llevó al tema, incorporando rasgos individuales y situaciones de shows y giras. Para Kiki, la experiencia resulta divertida y caótica: mientras hacen el streaming, también aprenden cuestiones técnicas y de organización.
Las imágenes de la naturaleza y los fenómenos catastróficos vuelven a tener presencia en Atalaya Avalancha, tal como había ocurrido en El Mundo Pequeño. Kiki vinculó esos elementos con los misterios de la naturaleza y de la mente humana: un enojo puede ser como un volcán, un encuentro como una lluvia esperada, el frío como ausencia y el calor del sol como la posibilidad de estar juntas, crear y compartir.
La dimensión visual también forma parte central del trabajo. Marina Fages, además de música, es artista plástica y realizó el arte de tapa de Atalaya Avalancha. Cuello definió al álbum como un conjunto de diseño, letras, estilo y un ritmo sostenido “al palo”. Kiki sostuvo que, para ella, las canciones y sus imágenes son inseparables: los sonidos generan atmósferas y paletas de colores, al igual que las imágenes pueden despertar sonidos.
La canción “San Telmo” expresa una relación afectiva con el barrio y también una simpatía por el Club San Telmo. Cuello aclaró que la letra remite principalmente al barrio, aunque la referencia futbolística está implícita. Kiki contó que vive allí desde hace alrededor de 15 años o más, y que ese territorio, atravesado por amistades, trabajo y vida cotidiana, es el punto de partida de muchas canciones y situaciones que describe.
Si bien este año no está asistiendo tanto a la cancha, Fages se definió como fanática del club y destacó sus acciones sociales, culturales y deportivas tanto en San Telmo como en la Isla Maciel.
En la misma canción aparecen Pirila y Betty, dos figuras asociadas al barrio y a la resistencia frente a la gentrificación. Kiki explicó que Pirila es la menor de las hermanas de la pizzería Pirilo, donde trabaja, y que también participa activamente en el Club San Telmo como dirigente e incluso cobrando entradas en los partidos.
Betty, en tanto, tenía un local mítico frente al Mercado, donde vendía empanadas reconocidas por ser ricas, accesibles y disponibles hasta altas horas de la noche. Fages las definió como referentes, mujeres fuertes y personalidades longevas del barrio que sostuvieron sus proyectos. También lamentó que el aumento de los alquileres obligue a comerciantes históricos a abandonar sus locales y valoró a quienes permanecen para preservar la identidad de San Telmo.
Durante el año, la banda realizó una gira por España, Francia, Bélgica, Suiza, Alemania e Italia, además de tocar en Córdoba, Rosario, La Plata y Chile. Para Kiki, viajar gracias a la música sigue siendo una posibilidad difícil de creer. Cuello, que realizó su primera gira con el grupo y también su primer viaje a Europa, describió la experiencia como muy emocionante y gratificante, con presentaciones en siete países, ciudades y espacios diversos, y un público que acompañó con entusiasmo.

Para el concierto en The Roxy, Macarena Zalazar adelantó que interpretarán el disco completo por primera vez y que llegan con mucha energía y expectativa. Kiki Fages agregó que esperan cantar las canciones junto al público, en un show atravesado por la catarsis, la bronca y la felicidad. “Estamos para acompañarnos en estos tiempos oscuros”, expresó, y señaló que quieren hacerlo mediante la música que disfrutan crear.
Silvina Cuello resumió la invitación con entusiasmo: “Vayan que va a estar re weno”.
