Más de 400 estudiantes y jóvenes participaron de un encuentro junto a Myriam Bregman en la Universidad Nacional de Lanús (UNLa). La actividad abordó las luchas protagonizadas por la juventud en Europa y otros lugares del mundo, la convocatoria a movilizarse el 15 de octubre por la tierra y la educación, y la necesidad de fortalecer la organización en comités y agrupaciones.
El cine Tita Merello de la UNLa quedó colmado. Se ocuparon las butacas, los escalones de las escaleras y, una vez alcanzada la capacidad del espacio, decenas de asistentes siguieron la actividad desde afuera mediante una pantalla.
Asistieron jóvenes de los comités por un movimiento por un partido de la nueva clase trabajadora, estudiantes de la UNQ, UNLZ, UNAJ y UNDAV, además de institutos terciarios y numerosas escuelas. Hubo una participación destacada de estudiantes de la UNLa. El Frente de Estudiantes de Izquierda, que conduce el Centro de Estudiantes de Salud Comunitaria, ofició como anfitrión.
El panel estuvo integrado por Myriam Bregman, Priscila —estudiante secundaria—, Ariadna —estudiante de Trabajo Social de la UNLa—, Samira —estudiante del ISFD 11— y Lucía —estudiante de Audiovisión de la UNLa—. Bregman fue recibida con una ovación en una sala repleta.
Durante su intervención, Myriam Bregman destacó el papel de la juventud que se moviliza en distintas partes del mundo. Mencionó el caso de Francia, donde estudiantes secundarios bloquean liceos contra los recortes en educación y partidas sociales que, según planteó, el Gobierno destina a financiar la guerra.
También se refirió a la situación en el Estado español, donde más de 1.500 carpas permanecían instaladas en la Puerta del Sol. Señaló que ese movimiento juvenil surgió a partir de la solidaridad con Maricarmen, una mujer de 87 años desalojada por no poder pagar el alquiler, y que posteriormente se sumaron trabajadores y sindicatos, mientras comenzó a plantearse la posibilidad de una huelga general.
Bregman vinculó estas experiencias con otros procesos internacionales: las movilizaciones en universidades de Europa y Estados Unidos en apoyo al pueblo palestino, así como las luchas registradas en India, Kenia, Nepal y Alemania contra el guerrerismo. Finalmente, convocó a la juventud a tomar esos ejemplos para luchar por una transformación de fondo de la sociedad, contra la opresión y la explotación, y por el socialismo.
Priscila, estudiante secundaria, invitó a participar del encuentro plurinacional de mujeres y diversidad.
Por su parte, Ari, referente del CESACO, recordó que participaron de las 300 organizaciones que impulsaron la Marcha de la Bronca y afirmó que también serán parte de la autoconvocatoria por la tierra contra los jueces. Sostuvo que esa movilización mostró la fuerza de la organización desde abajo y planteó continuar por ese camino.
En ese marco, convocó a la quinta marcha universitaria del 15 de octubre para reunir los reclamos por la ley de financiamiento universitario y la ley de tierras, junto con las demandas de los trabajadores de Fate, el sector de la salud, las personas con discapacidad y los jubilados, con el objetivo de presionar al Gobierno.
Samira, estudiante terciaria de 22 años y madre de un niño de 3, habló sobre la importancia de los comités. Los definió como una alternativa política y también como una respuesta frente a la desesperanza que, según expresó, atraviesa a jóvenes, diversidades, trabajadores, personas con discapacidad y al conjunto del pueblo.
Samira cuestionó los discursos que plantean que las cosas no pueden cambiar, que es necesario moderarse o esperar. Consideró que los comités no solo son espacios de escucha, sino también de acción, porque sus resoluciones buscan transformarse en hechos. Además, sostuvo que esos ámbitos deben servir para construir un partido de la clase trabajadora y llamó a terminar con el sistema capitalista mediante una revolución.
A su turno, Lucía, estudiante de Audiovisión de la UNLa de 24 años, se refirió a la precariedad laboral, las dificultades económicas y los problemas de salud mental que atraviesan los jóvenes. Mencionó que muchos no logran cargar la SUBE, que ven a sus familias trabajar durante todo el día y que los suicidios constituyen la principal causa de muerte entre la juventud, una situación que definió como cercana y no meramente estadística.
Lucía cuestionó la idea de que se puede mejorar perjudicando a otras personas y convocó a conocer las ideas del socialismo y de la revolución para cambiar esa realidad. Además, contó que sus hermanos, estudiantes secundarios, dudan sobre continuar sus estudios universitarios por la situación económica de su familia. Por eso, llamó a organizarse en centros de estudiantes, comités y agrupaciones universitarias, y a participar de las autoconvocatorias en defensa de la tierra.
El encuentro concluyó con los saludos de Alberta, desde París, quien comentó la lucha de estudiantes secundarios en Francia, y de Nat, desde la plaza del Sol de Madrid, quien se refirió a la lucha por la vivienda en esa ciudad. Ambas forman parte de la juventud de la corriente internacional CRP.
