febrero 2, 2023

Rocío Rodríguez, ficción hot para el verano prematuro

Rocío Rodríguez, ficción hot para el verano prematuro. La modelo argentina Rocío Rodríguez ilustra esta ficción hot, a tono con un verano que se anticipa más caliente que nunca en todos los sentidos.

Rocío Rodríguez ficción hot

La encuentro en medio de una multitud. Cuando la descubro entre tantos rostros la deseo. Me nace un deseo salvaje, inexplicable. Me olvido de mis obligaciones, de los compromisos, de la reunión que debo comenzar en menos de treinta minutos. Todo por verla a ella e imaginarla en una cama, entregada, fuera de toda realidad que no sea la de nuestros cuerpos.

No sé ni siquiera su nombre. ¿Cuántos años ella puede tener? ¿Quizá 20, tal vez 25?

Es morocha.

Definitivamente es lo único que cuenta ahora en cualquier intento por describirla. Podría tener la misma edad que mi hija, que está a punto de graduarse. Eso no es ningún impedimento para hacerla mía, penetrarla, besarla tantas veces como fuese necesario para que ella sea mía, sólo mía, de nadie más.

Me enloquece verla caminar, moverse entre la multitud. Ella se destaca de todos esos rostros impersonales.

Tiene acaso una mirada que me perturba en lo profundo, una forma de mirar el mundo que me excita.

De ningún modo podría marcharme a la reunión de trabajo si no alcanzo a hablar con ella. Hablar cualquier tontería. Hacerme el perdido en esta ciudad, por ejemplo. Y que ella me oriente. Al menos conocería su voz.

Ella camina sobre unos zapatos con tacos que la convierten en la mujer más sexy del mundo. Los lleva como si esas plataformas fueran naturales.

Fue lo primero que me llamó la atención.

Verla caminar desde atrás.

Luego me detuve en ese culo que la acompaña, con gracia y donaire.

Un culo redondo y universal, tan relacionado como la globalización.

Quisiera interactuar con ese culo, pasarle el mouse, hacer un click en medio de esa manzana perfecta.

Cuando me decido a abordarla, en medio de la calle, luego de algunas cuadras de seguirla en medio de la multitud, ella, la Eva de mi paraíso aún no inventado, se detiene, como si fuera un camión frente a un semáforo rojo, y se encuentra con un chico, que seguramente es de su edad.

Ella ríe, como lo hacen las mujeres más sexys del mundo, y lo besa.

Sí, lo besa, con naturalidad, como si ese beso fuese algo espontáneo. Veo que el chico la abraza y repite el beso, aunque esta vez es más prolongado que el primero.

Llego a la esquina, los veo, paso de largo, claro.

Maldigo en todos los idiomas.

Me voy a la reunión.

Rocío Rodríguez en Instagram y TikTok

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