Durante su participación en el evento Argentina Oil & Gas, el presidente Javier Milei cuestionó a quienes sostienen que la población no llega a fin de mes y se burló de los trabajadores que sobreviven mes a mes.
“¿Podemos pensar un poquito lo que significa? Yo les hago una pregunta, si se quedan sin plata verdaderamente al día 20, ¿me pueden decir cómo hacen para vivir 10 días sin comer y sin beber? ¿Nadie se hizo la pregunta?”, afirmó el mandatario. Milei calificó como una “pelotudez” la idea de que la gente no llega a fin de mes.
Sin embargo, un informe del Banco Provincia, basado en el análisis de más de 320.000 cuentas sueldo del sector privado en julio de 2026, señala que el 57% de los trabajadores se quedó sin saldo de su salario antes del día 20.
De acuerdo con el documento, a los cinco días de acreditado el haber ya se había utilizado la mitad del sueldo. Además, el 36% de las personas analizadas había agotado el saldo salarial antes del día 10.
El panorama es más crítico entre los sectores de menores ingresos: el 56% se quedó sin dinero proveniente del salario antes del día 10 y la mitad terminó sus recursos alrededor del día 7. Entre los segmentos de ingresos medios bajos, el porcentaje fue del 40%, mientras que la mitad llegó sin saldo hacia el día 14.
El informe indicó que la situación mejora a medida que aumentan los ingresos, aunque también evidencia deterioro en los sectores de mayores salarios. En ese grupo, el 21% terminó su sueldo antes del día 10 y la mitad se quedó sin dinero hacia el día 24.
Durante los primeros días de cada mes se concentran pagos como las tarjetas de crédito y gastos fijos, entre ellos servicios y alquileres. Así, para el día 20, casi seis de cada diez personas ya no contaban con saldo de su haber mensual.
Según el estudio, una vez agotado el sueldo, los días restantes se cubren con otros ingresos, ahorros previos o, de manera creciente, con financiamiento mediante préstamos y tarjetas de crédito.
El relevamiento del Banco Provincia no incluye a trabajadores del sector público. El artículo sostiene que su situación podría ser similar o incluso peor. En la provincia de Buenos Aires, gobernada por Axel Kicillof, el último acuerdo salarial contempló un 3% en octubre y otro 3% en noviembre, ambos calculados sobre el salario de septiembre, en una negociación entre el gobernador y los gremios.
Los salarios de octubre, que se cobran en noviembre, reflejan los bajos ingresos de trabajadores estatales bonaerenses. Un ingresante de la administración central con jornada de 30 horas cobrará $634.069; uno con 40 horas semanales, $993.380; una enfermera con 48 horas semanales, $1.258.000; y un auxiliar de educación con jornada de 30 horas, $811.353.
La Canasta Básica Total publicada por el Indec, que establece la línea de pobreza, fue de $1.632.505 en septiembre. Por lo tanto, esos salarios del sector público bonaerense se encuentran por debajo de esa cifra.
Sobra mes al final del sueldo
El documento del Banco Provincia también muestra que, entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, aumentó la proporción de personas que se quedaron sin dinero antes del día 10. El incremento fue de 5,9 puntos para ingresos equivalentes a $1,2 millones mensuales; de 5,2 puntos para ingresos de $2 millones; y de 1,5 puntos para ingresos de $4 millones.
Según el informe, una proporción cada vez mayor de los ingresos se destina a gastos fijos, como servicios y transporte. Al mismo tiempo, pierden participación rubros como indumentaria, tecnología, salidas y mejoras para el hogar.
Los gastos fijos absorben una porción creciente de los salarios, mientras el poder adquisitivo se redujo. De acuerdo con datos del Indec, los salarios registrados, tanto públicos como privados, están un 7% por debajo de los niveles de noviembre de 2023.
El artículo cuestiona a las dirigencias sindicales y considera insuficiente la posibilidad de que la CGT convoque, antes de fin de año, a un paro de entre cuatro y seis horas bajo la modalidad de cese de actividades. También plantea la necesidad de un paro nacional activo.
Finalmente, reclama un aumento de emergencia para salarios, jubilaciones y programas sociales, junto con un salario mínimo equivalente al costo de la canasta básica familiar y actualizado automáticamente por inflación. La Junta Interna de ATE Indec estimó en septiembre una canasta de consumos mínimos de $2.651.598.
