La Marcha del Orgullo reunió a una multitud en la Ciudad de Buenos Aires como respuesta al ataque de un grupo de centenares de jóvenes contra travestis y mujeres trans en los Bosques de Palermo, así como a los discursos de odio que, según denunciaron durante la movilización, se volvieron oficiales desde el Estado. También se realizaron concentraciones en distintos puntos del país.
Los preparativos de la jornada comenzaron por la mañana, en un contexto marcado por el ataque en Palermo, el intento de Jorge Macri de suspender la marcha y las críticas a la comisión organizadora por haber negociado con el macrismo. La concentración en Buenos Aires se inició después de las 14 y tuvo una convocatoria masiva.
Las imágenes de la agresión contra travestis y mujeres trans generaron indignación y reforzaron el llamado a movilizarse. En la marcha se señaló a Javier Milei, Jorge Macri y Clara Muzzio como responsables políticos de alentar discursos que, de acuerdo con los manifestantes, legitiman la discriminación y la violencia.
La diputada nacional Myriam Bregman participó de la movilización junto a dirigentes del PTS en el Frente de Izquierda Unidad y una numerosa delegación de la agrupación feminista socialista Pan y Rosas.
Durante la jornada se cuestionaron declaraciones y políticas de funcionarios. Se recordó que Milei, en el Foro de Davos de 2025, vinculó la homosexualidad con la pedofilia; que Jorge Macri cuestionó la ESI e intentó suspender la marcha por la visita del Papa; y que Clara Muzzio afirmó públicamente que solo existen dos géneros, hombre y mujer, negando la existencia de travestis y personas trans. Para quienes participaron de la movilización, estas expresiones fomentan violencias que afectan a la diversidad sexual y, en particular, a travestis y personas trans.
Según los datos difundidos durante la marcha, los crímenes de odio contra la diversidad sexual pasaron de 140 en 2024 a 227 en 2025, lo que representa un aumento del 62,1%. Del total de casos registrados en 2025, el 62,56% tuvo como víctimas a mujeres trans. Además, se afirmó que en uno de cada tres crímenes las fuerzas represivas del Estado fueron responsables directas.
Entre los casos mencionados estuvieron el travesticidio de Sofía Fernández, atribuido a la Bonaerense de Sergio Berni; los travesticidios de Gabriela Banach en Rosario y Jéssica Núñez en Córdoba, ocurridos con 48 horas de diferencia; la desaparición de Tehuel; y el pedido de justicia por el triple lesbicidio de Barracas.
También se cuestionó la política de seguridad de Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires, a quien se le atribuyó la intención de instalar un régimen policial mediante la persecución de manteros, vendedores ambulantes, trabajadores del subte y protestas. En ese marco, se criticó su intento de suspender la Marcha del Orgullo por la visita del Vaticano, institución a la que los manifestantes señalaron por su histórico lobby contra los derechos de la diversidad sexual y de las mujeres.
La imagen de la comisión organizadora de la Marcha del Orgullo junto a Macri, en la que destacaron su “capacidad de diálogo y acuerdo” y una “voluntad política compartida”, generó críticas. Distintos sectores reclamaron politizar la movilización, debatir las demandas del movimiento LGBTIQ+ y evitar que la jornada se transforme en un evento a medida de Jorge Macri.
Pan y Rosas y los comités por un partido de la nueva clase trabajadora plantearon la necesidad de vincular los reclamos de la diversidad sexual con las luchas de trabajadores, jubilados y personas con discapacidad. Su propuesta fue movilizar de manera independiente del Estado, los gobiernos y las Iglesias, para que no condicionen las demandas ni la modalidad de protesta.
Junto a Myriam Bregman, convocaron a marchar contra los discursos y ataques transodiantes, por la separación entre la Iglesia y el Estado y por una huelga general contra los planes de Milei, Macri y sus aliados. Bajo la consigna “Nuestro orgullo es rebelión”, referenciaron las movilizaciones masivas y huelgas generales registradas en Francia y otros países.
A la convocatoria se sumaron jóvenes estudiantes, trabajadores precarizados, jubiladas y jubilados que se manifiestan cada miércoles frente al Congreso, trabajadores de la cooperativa gráfica Madygraf, integrantes de la Agrupación Bordó de la Alimentación y despedidas y despedidos de GPS, empresa tercerizada de Aerolíneas Argentinas.
Además, un grupo autoconvocado se concentró en Plaza de Mayo con críticas a Jorge Macri y a la comisión organizadora de la Marcha del Orgullo, para luego avanzar por la Avenida de Mayo rumbo al Congreso.
En el interior del país también hubo movilizaciones. En Mendoza, manifestantes repudiaron el transodio y las violencias asociadas, y expresaron su rechazo a los discursos de odio atribuidos a Milei y sus aliados.
