El Barrio Inglés, uno de los destinos más emblemáticos en la comuna de Coquimbo, Chile, es un tesoro escondido lleno de historia y cultura. Con sus pintorescas calles adoquinadas y casonas de tono pastel, construidas en pino oregón y adornadas con grandiosos balcones, el barrio refleja el esplendor y la historia vivida a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Durante este período, el puerto de Coquimbo floreció gracias al comercio dominado por los empresarios europeos.
Con el tiempo, sin embargo, el barrio ha experimentado altibajos. A pesar de ser un lugar de encuentro popular para la bohemia y la vida nocturna, problemas de seguridad y los altos costos de mantenimiento de los edificios han provocado el cierre de algunos locales. Revitalizar este barrio y preservar su carácter histórico es un desafío, especialmente porque es una Zona de Conservación Histórica.
Para enfrentar estos desafíos, diversas entidades lideradas por la Municipalidad de Coquimbo, Puerto Coquimbo y TPC, iniciaron en marzo la Mesa de Reactivación Turística del Barrio Inglés. Esta iniciativa busca promover el valor patrimonial del barrio y su contribución al turismo. Vale la pena recordar que el barrio es la puerta de entrada para los cruceros que llegan con miles de visitantes internacionales.
La Mesa de Reactivación, que también incluye a la seremi de Economía, seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, CORFO, SERCOTEC y SERNATUR, tiene planes de trabajar hasta junio. El objetivo es presentar un Plan integral de reactivación que incluya rutas turísticas, mejoramiento de espacios, activación del comercio y difusión para potenciar el desarrollo económico, social, cultural y turístico del Barrio Inglés.
El director de SERCOTEC, Pascal Lagunas, señaló que, desde hace un año y medio, a través del programa “Barrios Comerciales”, se ha trabajado en la reactivación y diversificación de esta zona en conjunto con 15 emprendedores del barrio. Según Lagunas, este esfuerzo debe ser fortalecido a través de un diálogo constante entre el sector privado y las distintas instituciones y servicios.
La directora regional del Servicio Nacional del Turismo, Angélica Funes, destacó que el barrio está incluido en los lugares a visitar por el programa Giras de Estudio. Cada vez que un curso de los distintos colegios nacionales llega al barrio, los estudiantes tienen la oportunidad de vivir la experiencia de la Ruta de Carpintero Inglés, recorriendo sus calles y conociendo parte de la historia de la comuna puerto.
Funes agregó que el barrio está incluido en su material de difusión y mapas turísticos debido a su relevancia. “Valoramos el esfuerzo que hacen muchos empresarios por mantener este centro cívico y, por supuesto, el trabajo de la Municipalidad de Coquimbo”, explicó.
En lo que respecta a los emprendedores del Barrio Inglés, Rodrigo Álvarez, propietario del Kzibar y vocero de los locatarios del barrio, enfatizó que el grupo que representa está a punto de constituirse formalmente como asociación gremial. La asociación incluirá a 17 locatarios de distintos sectores, incluyendo autorrepuestos, cafeterías y minimarkets.
Álvarez expresó que su objetivo es regresar al barrio a su ‘época dorada’. Sin embargo, advirtió que actualmente el sector no presenta su mejor cara y que, sin voluntad política para financiarlo, será más difícil lograr este objetivo. A pesar de estos desafíos, Álvarez afirmó que hay expectativas y que se están tomando medidas para revitalizar el barrio, incluyendo la restauración de fachadas y la instalación de cámaras de seguridad.
