La Región de Coquimbo en Chile recibió un respiro muy necesario en forma de precipitaciones de agua y nieve este miércoles, una bendición para una zona que ha estado lidiando con una grave sequía. Las tres provincias de la región, Elqui, Limarí y Choapa, se beneficiaron de este evento. Pero fue la provincia del Choapa la que se llevó la mayor parte de las bendiciones.
La localidad de Los Vilos en Choapa registró la mayor cantidad de agua caída, con 71,6 mm. Le siguieron Pichidagui con 63,2 mm, Chillepín con 50,2 mm, Tilama con 47,7 mm, Salamanca con 47,6 mm y Caimanes con 45,5 mm. Illapel no se quedó atrás, contabilizando 34,6 mm.
En la provincia del Limarí, la comuna de Combarbalá se destacó con 22,3 mm, mientras que El Palqui y Monte Patria registraron 24,1 y 18,8 mm respectivamente. Chañaral Alto y Ovalle también se destacaron con 20,3 mm y 10,7 mm respectivamente.
En la provincia del Elqui, Las Rojas y Algarrobal destacaron con 16,4 mm y 16,2 mm respectivamente. En el valle del Elqui, Alcohuaz y Vicuña registraron 15,8 y 15 mm. Andacollo, Coquimbo y La Serena también tuvieron precipitaciones significativas, con 12 mm, 11,9 mm y 8,7 mm respectivamente.
A pesar de las notables precipitaciones, la comuna de La Higuera sólo registró un milímetro de agua, mientras que en Punta de Choros se registraron 1,2 milímetros.
Además de las precipitaciones de agua, la región también se benefició de importantes nevadas en la cordillera. Según la plataforma Windy, la nieve acumulada en la alta montaña varió desde los 15 cm hasta casi un metro en Choapa. En Limarí y Elqui, las cifras se ubicaron entre los 20 y 40 cm aproximadamente.
El meteorólogo Cristóbal Juliá, de Mi Radio, destacó la importancia de este evento natural, pero también instó a la cautela. «Toda nevada es importante, ya que aporta al ciclo hidrológico. Sin embargo, si no se dan más eventos como este, poco podrá aportar en los deshielos que son parte fundamental para el sector agrícola», señaló.
Valentina Aliste, profesional del área de ciencia ciudadana del centro científico CEAZA, explicó el papel crucial que juega la nieve en la región semiárida de Coquimbo. «La fuente principal de agua que activa los caudales de nuestros ríos, es la nieve, que principalmente desde la primavera hacia el verano aporta agua hacia nuestros caudales. La nieve además es el alimento principal de los casi 900 glaciares que hay en la cadena montañosa de la Región de Coquimbo, los cuales entregan agüita a los caudales hacia finales del verano», precisó.
Aliste agregó que a pesar de la importancia de la nieve y el hielo glacial, aún queda mucho trabajo pendiente para poder cuantificar su contribución a los caudales y el agua subterránea.
En un escenario ideal, con un invierno que traiga nuevas nevadas en la cordillera, el deshielo se iniciaría durante el mes de octubre. Sin embargo, los expertos explican que esto dependerá de las precipitaciones que haya durante estos meses.
José Eugenio González, presidente de la Junta de Vigilancia de Río Limarí y Río Grande, espera que puedan haber nuevas nevadas durante el invierno, para así, tener una importante reserva de agua para el verano. Sin embargo, también enfatizó la necesidad de mantenerse alerta a la sequía y la necesidad de más precipitaciones.
Los meteorólogos indicaron que, por el momento, no se prevén nuevas precipitaciones en un corto plazo para la Región de Coquimbo. Sin embargo, el invierno oficialmente comienza el próximo mes, por lo que no se descarta que pueda haber más lluvias en las próximas semanas.
