La Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) de Chile ha lanzado una investigación sobre la interrupción masiva del suministro de agua potable que afectó a más de 73 mil clientes en la conurbación La Serena-Coquimbo. La investigación, que se espera dure 20 días, tiene como objetivo determinar las responsabilidades de la empresa sanitaria Aguas del Valle por la interrupción del servicio.
La SISS tomó esta decisión después de que la empresa sanitaria atribuyera la interrupción del suministro a la mayor demanda de agua de los residentes de la ciudad y a una menor producción de agua debido a la turbiedad causada por un reciente evento meteorológico.
El superintendente de Servicios Sanitarios, Jorge Rivas, expresó su insatisfacción con estas explicaciones, señalando que la empresa tiene obras de respaldo que han sido instruidas por la SISS y por las cuales la empresa recibe una tarifa específica. «Estamos exigiendo a la empresa un plan razonable, con un mayor detalle sobre cómo va a solucionar el problema de abastecimiento de agua a la brevedad», indicó Rivas.
La investigación de la SISS también se centrará en la forma en que la empresa sanitaria está gestionando las emergencias. En los últimos cuatro años, la SISS ha cerrado 15 expedientes de sanción contra la concesionaria, aplicando multas de hasta 859 UTA, equivalentes a casi 680 millones de pesos. Además, la empresa tiene actualmente otros 10 procesos de sanción en curso en distintas etapas administrativas.
En 2019, Aguas del Valle inauguró un tranque de respaldo de 47 mil metros cúbicos con el objetivo de garantizar que el suministro de agua potable a los 300 mil residentes de La Serena y Coquimbo no se interrumpiera en caso de fuertes lluvias. Sin embargo, tras el reciente sistema frontal que afectó a la región, esta infraestructura no logró prevenir la interrupción del suministro.
Aun así, la empresa afirma que el tranque contribuyó a la gestión de la emergencia y permitió mantener el sistema durante 30 horas, pero finalmente la turbiedad del agua superó los límites.
Juan Pablo Jacob, subgerente zonal de Aguas del Valle, sostuvo que la empresa está comprometida con la construcción de una infraestructura más resiliente frente al cambio climático. «Para abordar los episodios de turbiedades extremas que afectan a nuestro servicio, pusimos en marcha en 2018 el tranque Las Rojas, que nos ha permitido respaldar el sistema», señaló Jacob.
Jacob explicó que el tranque, en el que la empresa invirtió $3.500 millones, permitió mantener el servicio por cerca de 30 horas. Sin embargo, debido a la prolongada turbiedad, que superó los niveles normales, se tuvieron que realizar cortes de emergencia en algunos sectores de La Serena y Coquimbo.
En resumen, la investigación de la SISS tiene como objetivo determinar la responsabilidad de Aguas del Valle en la interrupción del suministro de agua y la eficacia de sus medidas de emergencia. Mientras tanto, la empresa sanitaria continúa defendiendo su gestión de la crisis y su compromiso con la construcción de una infraestructura resiliente para abordar los desafíos del cambio climático.
