El presidente Javier Milei participó este lunes de la inauguración de la Argentina Oil & Gas Expo 2026 en Neuquén, junto a empresarios vinculados al sector energético extractivo. La actividad contó con la presencia de una delegación de compañías canadienses y texanas interesadas en los negocios de Vaca Muerta.
Ante representantes de multinacionales, Milei ratificó el rumbo de su programa económico y relativizó las consecuencias de la pérdida del poder adquisitivo sobre las familias argentinas. En ese marco, descalificó los relevamientos que indican que una parte importante de la población no consigue cubrir sus gastos mensuales.
Críticas a los indicadores sobre la situación social
Durante su exposición, el mandatario cuestionó los datos estadísticos y las encuestas que reflejan una caída de los ingresos reales. “La frase suena linda y es una pelotudez del tamaño de una casa. Si se quedan sin plata verdaderamente el 20, ¿cómo viven 10 días sin comer ni beber?”, afirmó.
También pidió a los asistentes “no dejarse psicopatear por los hijos de puta” y dirigió sus críticas, de forma general, hacia quienes difunden información sobre la situación social. Sus declaraciones fueron vinculadas con expresiones previas del Presidente, cuando sostuvo que, si los ingresos no alcanzaran para subsistir, “las calles tendrían que estar llenas de cadáveres”.
Endeudamiento, empleo e ingresos
El artículo sostiene que distintos indicadores de endeudamiento, empleo, ingresos y consumo reflejan un escenario social complejo. Según datos del BCRA, más de 20 millones de personas mantienen deudas con bancos, tarjetas, billeteras virtuales y otras entidades. Además, la morosidad de los créditos familiares alcanzó niveles récord, mientras una proporción creciente de hogares utiliza crédito para afrontar gastos cotidianos.
De acuerdo con estimaciones del Centro de Datos de Economía de La Izquierda Diario (CELID), entre 2023 y 2026 la deuda de las familias aumentó un 71%, hasta llegar a $67 billones. Esa suma equivale aproximadamente al 68% de la pérdida de ingresos de los asalariados formales, según el mismo relevamiento.
El informe indicó además que el 73% de la deuda impaga corresponde a tarjetas de crédito y préstamos personales, utilizados principalmente para sostener el consumo diario. En cambio, solo el 6% corresponde a deudas hipotecarias o prendarias.
La nota también cuestiona la defensa de Milei del RIGI y del DNU 70/23, al considerar que otorgaron beneficios a multinacionales del sector energético mientras se aplicaban aumentos tarifarios. Finalmente, critica la actuación de las conducciones sindicales y plantea la necesidad de organizar medidas contra el ajuste impulsado por el Gobierno y el FMI.
