Italia fue el principal escenario de una jornada de huelga portuaria internacional convocada por sindicatos de más de 100 puertos de todo el mundo. La protesta, realizada el 30 de octubre, se dirigió contra el militarismo, el rearme y el transporte de armas hacia Israel, en el marco de las denuncias de los organizadores sobre el genocidio en Gaza.
Los puertos de Génova, Livorno, Trieste y Nápoles registraron paralizaciones coordinadas por los trabajadores portuarios de la USB (Unione Sindacale di Base) y ORSA Porti. Al mismo tiempo, la USB convocó una huelga general intersectorial que afectó el transporte ferroviario, la logística, las autopistas y amplios sectores de los servicios públicos y de la educación.
Trabajadores y estudiantes se movilizaron contra la política de militarización y rearme del Gobierno de Giorgia Meloni, así como contra los presupuestos de austeridad que, según los manifestantes, reducen recursos para salud y educación en favor de la defensa. Entre sus reclamos también figuraron aumentos salariales de emergencia ante el deterioro del costo de vida.
El ministro de Transporte, Matteo Salvini, intentó detener las paralizaciones mediante multas a las organizaciones sindicales. Sin embargo, la USB rechazó las advertencias y mantuvo la huelga y las movilizaciones. Pese a incidentes y actuaciones policiales en Turín y Bolonia, las marchas reunieron a grandes multitudes en distintas ciudades. Según la USB, participaron 1,5 millones de personas en manifestaciones celebradas en más de sesenta plazas, mientras que al menos un millón de trabajadores se sumaron a la huelga.
Livorno: bloqueos en las terminales y una multitud en el centro
En Livorno, uno de los principales puertos italianos y escenario de anteriores protestas por Gaza y en solidaridad con la Flotilla Global Sumud, la jornada comenzó con bloqueos en las terminales portuarias. La acción fue organizada por la USB y el Grupo Autónomo de Trabajadores del Puerto de Livorno.
Más tarde, los trabajadores confluyeron con decenas de miles de manifestantes en la Plaza de la República, en el centro de la ciudad.
Roma: la USB informó al menos 100.000 asistentes
En Roma, la movilización partió desde Piazza dei Cinquecento, frente a la estación Termini, y avanzó hacia la zona del Coliseo y los Foros Imperiales. La USB calculó la asistencia en al menos 100.000 manifestantes.
Desde el vehículo de cabecera, los organizadores anunciaron que pretendían permanecer en el Foro hasta el domingo mediante la instalación de tiendas de campaña y la realización de una asamblea nacional junto a la coordinación Lotta per la Casa, vinculada a la defensa del derecho a la vivienda e inspirada en la acampada de la Puerta del Sol de Madrid.
Milán: más de 70.000 personas en la circunvalación
En Milán, más de 70.000 personas marcharon por una circunvalación que había sido cerrada al tráfico. La movilización, convocada por la USB y estudiantes de la ciudad, recorrió el tramo próximo a Via Palmanova y Cascina Gobba con el propósito declarado de llegar a la circunvalación milanesa y bloquearla completamente.
Turín: una marcha de más de 50.000 personas y actuación policial
Durante la manifestación en Turín, desde los altavoces se afirmó que la movilización reunía a más de 50.000 personas. Los asistentes exhibieron una pancarta de respaldo a la protesta iniciada por trabajadores portuarios de 22 países, con el lema: “Los portuarios no trabajan para la guerra”.
Los manifestantes sostuvieron que la huelga de estibadores inquieta a los gobiernos porque la interrupción del transporte de armas afecta también al flujo de mercancías. Reivindicaron la unidad de los trabajadores contra el genocidio, la opresión y el rearme, y a favor de la educación, el empleo, la sanidad y el futuro.
Al llegar las movilizaciones a Piazza Castello, la Policía intervino contra estudiantes y trabajadores con un camión hidrante y cargas para proteger la Prefectura. Antes del inicio de la marcha, dos contenedores de estiércol fueron volcados frente al Ayuntamiento de Turín, en Piazza Palazzo di Città, punto de partida de la concentración.
Nápoles: del bloqueo del puerto a la movilización urbana
En Nápoles, estudiantes y trabajadores iniciaron la jornada con bloqueos en el puerto y después marcharon hacia el centro urbano. Varios miles de personas se reunieron en Piazza Mancini, cerca de la estación central de Piazza Garibaldi, para protestar contra el alto costo de vida y las políticas de rearme.
En la movilización participaron estudiantes universitarios, delegaciones de escuelas napolitanas, trabajadores y familias con niños. Pasado el mediodía, una marcha estimada entre 30.000 y 50.000 personas rompió los cordones policiales y consiguió ingresar al puerto.
Génova: bloqueo de accesos portuarios
En Génova, los trabajadores bloquearon desde la mañana los accesos al puerto y posteriormente se sumaron a una marcha por el centro de la ciudad, organizada por estudiantes universitarios y de secundaria.
Leonardo, de La Voce Delle Lotte de Italia y de la Red Internacional La Izquierda Diario, informó desde el puerto que el bloqueo se mantenía en las entradas con los estibadores de CALP al frente. También señaló que una columna estudiantil había salido de la universidad hacia el puerto antes de dirigirse al centro de la ciudad.
Bolonia: bloqueos en centros educativos
En Bolonia, grupos estudiantiles bloquearon los accesos a varios institutos de secundaria: Copernico, Minghetti, Fermi, Arcangeli, Laura Bassi, Righi y el Instituto Agrícola Serpieri. En el instituto Galvani, situado en Via Castiglione, fueron colocados contenedores de basura frente a las entradas.
Posteriormente, las columnas que partieron desde distintos centros educativos se reunieron en Piazza Maggiore con la movilización organizada por los sindicatos de base.
