El periodista Carlos Pagni sostuvo en su editorial de Odisea Argentina, por LN+, que León XIV llegará a la Argentina para visitar un lugar donde tiene amistades. Entre los nombres mencionados figuraron el fray Jorge Antonio Gil Solórzano, vicario de la Orden de San Agustín en el país; el sacerdote Alejandro Moral Antón; y Alberto Germán Bochatey Chaneton, obispo auxiliar de La Plata y miembro de la misma orden religiosa que el pontífice.
Según la publicación original, Bochatey ocupa un lugar relevante en una presunta trama de protección institucional de integrantes de la Iglesia denunciados —y en algunos casos condenados— por delitos sexuales contra niñas, niños, adolescentes y personas adultas. La nota vincula su actuación, entre otros episodios, con el Instituto Provolo y con el caso del sacerdote Eduardo Lorenzo.
Bochatey, de 71 años, es obispo auxiliar de la Arquidiócesis de La Plata, secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y presidente de su Comisión de Salud. También encabeza el Instituto para el Matrimonio y la Familia de la Universidad Católica Argentina, integra la Academia Argentina de Ética en Medicina y la Comisión Directiva de la Pontificia Academia para la Vida.
Trayectoria eclesiástica y académica
De acuerdo con la información pública citada, Bochatey fue ordenado sacerdote en 1981 y desarrolló su ministerio dentro de la Orden de San Agustín, con tareas en parroquias de Rosario, Mendoza y la Ciudad de Buenos Aires. Se licenció en Teología Moral en la Accademia Alfonsiana de Roma y realizó una maestría en bioética en la Pontificia Universidad Católica.
En 1999 fue designado rector y prior del seminario agustino de Argentina, función que ejerció durante casi diez años. Posteriormente asumió al frente del Collegio Internazionale Agostiniano Santa Monica, en Roma. Además, dirigió espacios académicos y publicaciones vinculadas a la bioética en la UCA y participa del programa de investigadores visitantes del Center for Clinical Bioethics de la Universidad de Georgetown, en Washington.
La publicación señala que su prolongada permanencia como obispo auxiliar atravesó los arzobispados de Héctor Aguer, Víctor Manuel Fernández, Gabriel Mestre y el actual arzobispo, Gustavo Carrara. Según el artículo, su relación con Aguer marcó particularmente su trayectoria dentro de la arquidiócesis platense.
El caso Provolo
Uno de los expedientes mencionados es el del Instituto Provolo, donde se investigaron abusos sexuales y torturas contra niños sordos e hipoacúsicos en las sedes de Mendoza y La Plata. El caso tomó estado público en 2016 a partir de denuncias de madres y padres de alumnos de la institución mendocina.
Ocho meses después de la apertura del expediente judicial, el papa Francisco designó a Bochatey como comisario apostólico para investigar internamente los hechos relacionados con integrantes del instituto, entre ellos Nicola Corradi, Horacio Corbacho, Eliseo Primati, Giovanni Granuzzo, Giuseppe Spinelli, la religiosa Kumiko Kosaka y el celador José Brites.
Corradi y Corbacho fueron condenados a 42 y 45 años de prisión, respectivamente. La nota original afirma que Bochatey no aportó pruebas ni testimonios a las investigaciones judiciales de Mendoza y La Plata y lo acusa de haber favorecido a los imputados, incluyendo presuntas alteraciones o eliminación de evidencia. También sostiene que intervino en el traslado de Eliseo Primati a Verona, Italia, antes de que fuera alcanzado por una orden de arresto.
Según el artículo, Primati permaneció en La Plata cuando Corradi, Corbacho y Spinelli se trasladaron a Luján de Cuyo a comienzos de la década de 1990. La publicación sostiene que pudo refugiarse en Italia y cuestiona el posterior vaciamiento de la sede platense del instituto, mientras el expediente judicial bonaerense no avanzaba.
El expediente de Eduardo Lorenzo
El otro caso destacado es el de Eduardo Lorenzo, excapellán del Servicio Penitenciario Bonaerense. En 2008 fue denunciado por presuntos abusos contra un adolescente en una parroquia de Gonnet. La causa fue archivada por la fiscal Ana Medina por falta de mérito.
En 2019, cuando Lorenzo fue propuesto para conducir un colegio de Tolosa, integrantes de la comunidad educativa reunieron dos mil firmas para impedir su llegada. A partir de ese conflicto, el expediente volvió a cobrar relevancia y otras personas adultas denunciaron haber sido víctimas del sacerdote.
La nota afirma que, mientras se acumulaban testimonios y medidas de prueba, el Arzobispado de La Plata mantuvo a Lorenzo en Gonnet y que Víctor Manuel Fernández y Bochatey acudieron a directivas del papa Francisco. También sostiene que el sacerdote fue alojado posteriormente en una sede de Cáritas.
El 16 de diciembre de 2019, Lorenzo se suicidó de un disparo en el corazón, horas antes de una detención que su abogado, Alfredo Gascón, le habría comunicado como inminente. Al día siguiente, Fernández y Bochatey realizaron una misa en la parroquia de Gonnet y difundieron un comunicado que indicó que Lorenzo se había quitado la vida tras largos meses de tensión y sufrimiento.
Otros nombres mencionados
El artículo también atribuye a Bochatey una actuación de encubrimiento en casos vinculados a los sacerdotes Héctor Giménez, Rubén Marchioni, Raúl “Frasquito” Sidders y Maximiliano Di Virgilio. En 2022, La Izquierda Diario y Pulso Noticias publicaron un informe titulado “Campeones del abuso: once curas denunciados y protegidos por el Arzobispado de La Plata”.
La publicación enmarca estos cuestionamientos en la próxima visita de León XIV a la Argentina y en la relación de cercanía entre el pontífice, cuyo nombre es Robert Francis Prevost, y Bochatey, ambos integrantes de la Orden de San Agustín.
