Las elecciones del martes en Nueva York representaron un alivio para el alcalde Zohran Mamdani, cuestionado desde sectores de izquierda por una serie de decisiones, entre ellas su negativa a remover a la jefa de Policía, Jessica Tisch. Las críticas habían derivado en protestas durante octubre, especialmente después de que el ICE disparara contra Oscar Belgal, vecino del Bronx, y creciera el rechazo a la gestión de la Policía de Nueva York.
Sin embargo, Mamdani celebró esa noche los triunfos de los cuatro candidatos al Congreso a los que respaldó. En el acto participaron militantes y figuras como las integrantes de Democratic Socialists of America (DSA) Claire Valdez y Darializa Avila Chevalier, el excontralor Brad Lander y la gobernadora Kathy Hochul.
La victoria más amplia fue la de Chevalier, quien obtuvo el distrito del norte de Manhattan y el Bronx con el 87,5% de los votos. Su adversario republicano, Jomo Williams, consiguió apenas cerca del 12%. Chevalier promovió durante su campaña propuestas como impuestos a las grandes fortunas, salud universal, vivienda para todos y la abolición del ICE. Su perfil socialista y sus enfrentamientos con la Policía, incluido el episodio ocurrido tras el tiroteo del ICE en el Bronx, fueron parte central de su proyección electoral.
A pesar de las críticas de Chevalier y el DSA a Mamdani por no destituir a Tisch ni disolver el Grupo de Respuesta Estratégica policial, el alcalde estuvo presente durante su discurso de triunfo. Chevalier cuestionó al ICE y destacó la necesidad de vivienda accesible. Además, llevó una kufiyya como señal de respaldo a Palestina, aunque la cuestión internacional tuvo poca presencia en su intervención. La única mención a Palestina surgió cuando el público comenzó a corear espontáneamente: “Palestina libre”.
El DSA también obtuvo una banca en el Distrito 7, donde Valdez superó el 83% de los votos frente a su rival republicano. La referente socialista reemplazará en enero a Nydia Velázquez, congresista vinculada al establishment demócrata que se retira. Al igual que Chevalier, Valdez centró su plataforma en la salud universal, el acceso a la vivienda y la eliminación del ICE. A diferencia de Mamdani, ninguna de las dos candidatas respaldó a Hochul ni manifestó que fuera a votarla.
Con estos resultados, el DSA contará con tres representantes de Nueva York en el Congreso: Alexandria Ocasio-Cortez, Claire Valdez y Darializa Avila Chevalier. Si se incorpora a Brad Lander, exintegrante del DSA y también apoyado por Mamdani, el alcalde tendrá una bancada relevante que comparte varias de sus posiciones e intereses. No obstante, persisten diferencias significativas entre Mamdani y las nuevas dirigentes electas del DSA.
Antes de dirigirse al Bronx, Mamdani pasó parte de la noche junto a Hochul y sus seguidores. Allí definió los comicios como un “punto de quiebre” para el Partido Demócrata y aseguró que comenzaba el trabajo para transformarlo y devolverlo a los trabajadores.
El apoyo del alcalde resultó decisivo para revitalizar la campaña de Hochul. Menos de dos años atrás, la gobernadora arrastraba el impacto de la elección ajustada de 2022, en la que los demócratas neoyorquinos perdieron cinco bancas en el Congreso, en parte por sus dificultades para movilizar a su electorado. Su imagen positiva rondaba el 40%, en niveles similares o inferiores a los del presidente Donald Trump, y las encuestas anticipaban una disputa competitiva en 2026 ante un candidato republicano fuerte.
La irrupción política de Mamdani cambió ese escenario. Su respaldo temprano y explícito a Hochul fortaleció su campaña, en un contexto de avance de los candidatos demócratas. Finalmente, la gobernadora obtuvo la reelección y derrotó al republicano Bruce Blakeman por más de 20 puntos.
El resultado demócrata fue impulsado por factores presentes en el resto del país: el rechazo a Trump y al Partido Republicano, la indignación por las acciones del ICE y la guerra contra Irán, además del malestar por la inflación y el costo de vida. Según el análisis planteado, el éxito nacional demócrata se vinculó más al rechazo a Trump que a las propuestas concretas de sus candidatos.
En el caso de Hochul, el respaldo de Mamdani contribuyó a mejorar su imagen pública y a presentarla como aliada de uno de los referentes progresistas más populares del país. El artículo sostiene que la estrategia del alcalde de impulsar al Partido Demócrata como representante de los trabajadores y de los sectores oprimidos ayuda, al mismo tiempo, a suavizar la imagen de un partido cuestionado por sus políticas hacia esos sectores.
La situación plantea una tensión para el DSA y la izquierda: la posibilidad de construir poder popular y de la clase trabajadora mientras se establecen alianzas con dirigentes del Partido Demócrata. El apoyo de Mamdani a Hochul no solo favoreció su victoria frente a Blakeman, sino que también reforzó políticamente a la gobernadora y al sector tradicional del partido.
Las candidaturas del DSA y las del establishment demócrata se beneficiaron de la llamada ola azul, de la popularidad de Mamdani y del rechazo a Trump. Queda por verse si Chevalier y Valdez lograrán diferenciarse del aparato demócrata o si terminarán integrándose a él. Aunque ambas marcaron distancia al no respaldar a Hochul, su vínculo político con Mamdani y su participación dentro de la boleta demócrata podrían dificultar una construcción alternativa.
