La Juventud del PTS difundió una carta abierta dirigida a los comités de todo el país para impulsar la formación de una Juventud por la Revolución Socialista. La propuesta incluye cerrar el año con un encuentro y acto juvenil en la fábrica recuperada Madygraf, junto a Myriam Bregman; debatir y lanzar un manifiesto político, programático y estratégico; y realizar actividades recreativas y de formación durante el verano.

La iniciativa busca dar continuidad a la experiencia común de miles de estudiantes universitarios, terciarios y secundarios, además de jóvenes trabajadores organizados en los comités por un partido de la nueva clase trabajadora. Como primer punto, plantean realizar el sábado 5 de diciembre un acto y encuentro de miles de jóvenes en Madygraf, en el AMBA, con la participación de Myriam Bregman. La convocatoria propone que sea una instancia construida desde abajo, destinada a expresar la fuerza de la juventud y discutir qué tipo de organización es necesaria.

Ante las distancias geográficas, sugieren que las regiones más alejadas organicen grandes encuentros simultáneos o previos, de acuerdo con las posibilidades de convocatoria. La intención es que cientos de jóvenes del interior puedan participar y expresarse mediante videos o transmisiones en el acto central del AMBA.

El segundo eje consiste en elaborar un manifiesto político-programático y estratégico de la juventud para discutirlo en el encuentro. El documento buscaría profundizar los planteos expuestos en la carta y permanecer abierto al debate, las mejoras y las propuestas durante el verano. En tercer lugar, proponen organizar jornadas recreativas nacionales durante esa temporada, para reunirse, debatir y votar las iniciativas surgidas en cada lugar.

La carta señala que esta juventud forma parte de rebeliones que se desarrollan en distintos países contra la miseria capitalista, el militarismo, los recortes en salud y educación, el genocidio en Gaza, el colonialismo, la precarización laboral y la perspectiva de vivir peor que las generaciones anteriores. También plantea el rechazo a entregar el futuro para enriquecer a multimillonarios que, según sostienen, destruyen el planeta.

Entre los procesos internacionales mencionados se encuentra Francia, donde, según el texto, una protesta iniciada en escuelas secundarias derivó en jornadas revolucionarias que desbordaron a la policía de Macron y se encaminan a una huelga general luego de movilizaciones masivas, pese a la represión de los sábados 24 y 31 de octubre. También se refiere a España, donde la Plaza del Sol permanece acampada desde hace semanas contra el desahucio de Maricarmen por parte de empresas inmobiliarias y donde hay convocada una huelga general para el 11 de noviembre.

Asimismo, menciona a Italia, con decenas de liceos tomados y una movilización en decenas de provincias convocada por portuarios de Génova contra el militarismo, vinculados al movimiento Blocchiamo tutto contra el genocidio en Gaza; a Albania, por las protestas contra la extranjerización de tierras; y a movilizaciones en Asia del Sur, Europa meridional y occidental, el norte de África y América. La organización sostiene que la generación Z está abriendo un camino que podría modificar una época en la que, como en Francia, vuelve a hablarse de revolución.

Según la carta, estas rebeliones enfrentan el desafío estratégico de confluir con el movimiento obrero para obtener una fuerza social capaz de enfrentar al poder capitalista mediante una huelga general política. En ese marco, expresa orgullo por sus compañeros de Contracorriente, en España; Le Poing Levé, en Francia; y La voce delle lotte, en Italia, integrantes de las juventudes de la Corriente Revolución Permanente por la Cuarta Internacional.

El texto cuestiona a las direcciones sindicales que, afirma, fueron obligadas a convocar huelgas generales —el 5 de noviembre en Francia, el 11 de noviembre en España y el 20 de noviembre por parte de la CGIL—, pero que buscarían limitar los procesos a movilizaciones pacíficas y testimoniales. También critica a las fuerzas reformistas que pretenden orientar el descontento hacia salidas electorales. Frente a ello, propone promover espacios de autoorganización democrática y comités de acción que coordinen a quienes luchan en cada lugar, disputen la conducción a las burocracias y eviten que los procesos se diluyan o sean desviados.

La Juventud del PTS plantea que su generación debe organizarse junto a los trabajadores para frenar la marcha hacia la “barbarie capitalista”, que asocia con guerras imperialistas, genocidios, destrucción ambiental, superexplotación y femicidios. Retoma una frase de Walter Benjamin sobre poner “el freno de mano” a la locomotora de la historia y cita a León Trotsky, para quien la historia de las revoluciones es, ante todo, la irrupción violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos. En ese sentido, sostiene que la juventud debe tener protagonismo con la clase trabajadora a la cabeza, motivo por el cual destaca la realización del encuentro en Madygraf.

Respecto de América Latina, el documento denuncia la acción del imperialismo, al que acusa de intentar recomponer su “patio trasero” mediante la denominada “doctrina Donroe”, el saqueo de Venezuela y el bloqueo a Cuba, aunque señala que habría recibido un revés en Brasil. También menciona los 53 días de bloqueos en Bolivia, donde integrantes de la CRP de varios países participaron mediante lo que definen como “internacionalismo práctico”, y sostiene que en Chile la juventud encabeza la oposición a los ataques de Kast.

Sobre la Argentina, la carta afirma que, con el gobierno de Javier Milei, se profundizaron los ataques a las condiciones de vida de los trabajadores en beneficio de los sectores más concentrados del empresariado, particularmente los vinculados al extractivismo, la energía y el capital financiero. A la vez, sostiene que crece el descontento con Milei y advierte sobre la preparación de un “mileísmo sin Milei” o de un peronismo “a lo Alberto Fernández 2.0”. Cuestiona al peronismo por aportar votos al oficialismo y no proponerse revertir aspectos centrales del plan gubernamental, como la reforma laboral, el DNU 70/23 y el RIGI.

La organización enumera intervenciones realizadas frente a distintos conflictos: la campaña contra la reforma laboral en centros turísticos durante el verano; la Posta de Salud en facultades ante la represión; la oposición a proyectos extractivistas junto a comunidades originarias de Jujuy, Mendoza, Neuquén, Tucumán y Catamarca; la lucha contra el DNU 70/23 y por el financiamiento universitario; el cuestionamiento a la impunidad del fiscal Garzón y a la justicia machista en Córdoba; el escrache a Lorenzetti en la UBA; y la participación en movilizaciones como las del 6 de agosto y 15 de octubre.

También reivindica la promoción de formas de autoorganización desde abajo para enfrentar al Gobierno y sus aliados. En contraste, acusa a las conducciones estudiantiles del peronismo y el radicalismo de sostener la pasividad y utilizar los centros de estudiantes como estructuras de gestión, vaciándolos de debate político para proteger a autoridades y cargos. Por eso, plantea disputar y “revolucionar” los centros de estudiantes en universidades, terciarios y escuelas secundarias de todo el país.

La carta sostiene que la organización propia no es suficiente y destaca el avance de los Comités por un partido de la nueva clase trabajadora, impulsados en más de 200 ciudades, desde Jujuy hasta la Patagonia y desde Mendoza hasta el Litoral. Además, menciona la construcción de una Marcha de la Bronca y la participación de miles de personas en el Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades de Córdoba, con las banderas del feminismo socialista. El objetivo declarado es derrotar el plan de Milei, el FMI, el imperialismo y sus cómplices a través de una huelga general.

Una juventud por la revolución socialista

La Juventud del PTS sostiene que la pelea debe darse ahora en las calles y no esperar hasta 2027, en referencia a la perspectiva que atribuye al peronismo. Asegura que intervendrá en todos los frentes y que, llegado el momento, realizará una campaña para llevar sus ideas a millones de personas.

Sin embargo, afirma que su planteo va más allá de resistir: propone que de la resistencia, la lucha y la autoorganización surja la pelea por una nueva sociedad socialista. Según el texto, esa sociedad debería estar dirigida por una nueva clase trabajadora con capacidad de planificar democráticamente la economía y superar el capitalismo, al que caracteriza como un sistema basado en la explotación y múltiples opresiones para aumentar las ganancias de un grupo empresarial cada vez más reducido.

En el plano nacional, la organización considera que, aunque Argentina se encuentra por detrás de otros procesos de lucha de clases, existe una importante simpatía hacia una izquierda de la clase trabajadora, antiimperialista y socialista. Plantea que ese respaldo permitiría prepararse para futuros acontecimientos, especialmente entre una juventud que identifica como el sector más dinámico y radicalizado a escala mundial.

La propuesta es articular esa perspectiva con el apoyo a Myriam Bregman y recuperar experiencias históricas como el Cordobazo y el 2001, con el objetivo de extraer lecciones para el presente. En ese sentido, anuncian la elaboración de una propuesta de manifiesto programático sobre la construcción de una Juventud por la Revolución Socialista, que tendría continuidad en encuentros, campamentos y talleres de formación y debate durante febrero.

Convocatoria nacional para el 5 de diciembre

La carta propone abrir el intercambio en los días previos y, especialmente, en el encuentro del sábado 5 de diciembre en Madygraf, en el AMBA, con Myriam Bregman. También busca incorporar aportes sobre los rearmes estratégicos y las actualizaciones de estrategia impulsadas por Emilio Albamonte en el PTS y hacia la juventud.

La iniciativa contempla encuentros simultáneos en todo el país y conexiones internacionales con compañeros de Francia, España y otros lugares, en función de construir una Juventud por la Revolución Socialista como continuidad de la experiencia militante desarrollada en los comités. La meta es movilizar a 4.000 jóvenes en todo el país y convertir la jornada en un acontecimiento político.

Finalmente, la Juventud del PTS convoca a jóvenes y adultos a colaborar para ampliar la participación, acercando a hijos, alumnos, sobrinos y otros jóvenes, con el propósito de mostrar una fuerza nacional e internacional que se propone transformar la realidad.

Juventud del PTS