El comercio ambulante ha sido una constante fuente de preocupación para los comerciantes establecidos en Ovalle. Estos vendedores no solo representan una competencia desleal para las empresas legítimas, sino que también han generado problemas de seguridad e insalubridad en las calles del centro. Como resultado, un grupo de comerciantes de los sectores de Benavente y Vicuña Mackenna ha tomado medidas legales para contrarrestar este problema.
Sergio Cortés, el abogado representando a los comerciantes afectados, explica que la situación provocada por el comercio ambulante ha llevado a una disminución en las ventas de los comerciantes establecidos, y ha causado problemas de seguridad y salubridad debido a la basura que los ambulantes dejan en las calles. Además, la presencia de estos vendedores también ha ocasionado obstrucciones en las vías públicas, lo que afecta el libre tránsito de los ciudadanos.
El objetivo de los comerciantes es obligar al municipio a adoptar medidas efectivas para regular el comercio ambulante, una responsabilidad que, según la ley, recae sobre ellos. Además, el recurso legal también busca regular los desechos que los vendedores ambulantes dejan en las calles y garantizar el libre tránsito por las mismas.
Cortés señala que hay antecedentes de recursos presentados en otras partes del país, y espera que la situación en Ovalle sea igualmente abordada. Destaca que en ciudades como Santiago, San Miguel, Valparaíso, Concepción, Antofagasta y Puerto Montt, ya se han presentado acciones similares que han obligado a los municipios a tomar medidas efectivas.
Es importante señalar que si un municipio no acata lo que dice el recurso de protección, puede incurrir en un delito de desacato, y por lo tanto, tendrían que enfrentar acciones legales por no cumplir con las resoluciones judiciales.
Robert Townsend, uno de los comerciantes afectados en el sector Benavente, subraya que el comercio ambulante genera una competencia desigual que afecta las ventas de los negocios formales. Los comerciantes formales pagan impuestos, alquileres, salarios y cumplen con todas las obligaciones legales, mientras que los vendedores ambulantes no. Añade que el comercio informal muchas veces está asociado a actividades ilícitas, como la venta de bienes robados.
Townsend explica que se vieron obligados a presentar este recurso de protección porque no han encontrado soluciones por parte de las autoridades, en particular la municipalidad. Reconoce que el tema del comercio informal necesita ser abordado, pero no se le puede dar rienda suelta, ya que esto daña la libre competencia.
La Municipalidad de Ovalle, por su parte, señala que aún no han sido notificados del recurso presentado por los comerciantes y, por tanto, no pueden comentar al respecto.
La lucha de los comerciantes formales contra la presencia y las prácticas del comercio ambulante en Ovalle pone de manifiesto el conflicto entre la necesidad de supervivencia económica y la obligación de cumplir con las normas y regulaciones establecidas. El resultado de este litigio podría tener implicaciones importantes para la forma en que se maneja el comercio ambulante en otras partes del país.
