Philadelphia 76ers, una de las franquicias más icónicas de la NBA, ha tenido una temporada desafiante, marcada por los problemas de salud de sus jugadores clave. A pesar de las adversidades, el equipo ha mostrado resistencia y ha dejado un legado de competencia feroz. Desafortunadamente, se despidieron en la primera ronda, perdiendo contra los Knicks después de seis partidos reñidos. Joel Embiid, su estrella, luchó durante toda la serie, pero su capacidad física estaba claramente mermada, lo que finalmente llevó a New York a superarlos.
Esta temporada también marcó el final prematuro del proyecto liderado por Nick Nurse, el entrenador en jefe de los Sixers. Sin embargo, a pesar de la despedida anticipada, el equipo demostró tener el material necesario para seguir siendo competitivo en el futuro. Entre los equipos grandes que fueron eliminados, como los Lakers, Suns, Bucks y Heat, los Sixers son los únicos que tienen sus finanzas en orden. A diferencia de sus competidores, los Sixers tienen flexibilidad financiera y la capacidad de hacer movimientos significativos en la próxima temporada baja.
El equipo tiene la opción de firmar a un agente libre en verano y es el equipo de la NBA con menos dinero garantizado para los jugadores en la próxima temporada, con solo unos $63.2 millones. Esto significa que podrían tener hasta $64 millones de espacio salarial, aunque se proyecta que será de alrededor de $55.5 millones. Este espacio es suficiente para firmar a otra estrella que se una a Joel Embiid, y luego renovar a un Tyrese Maxey que será agente libre restringido en verano.
Los Sixers han estado planeando para julio de 2024 desde hace varios años. Al final de la temporada, Philadelphia solo tendrá cuatro jugadores con contrato, y solo Embiid con contrato garantizado. Embiid, que tiene alrededor de $150 millones pendientes en los próximos años, es la única garantía de la lista. Otro caso interesante es el de Paul Reed, que tiene un salario de $7.7 millones, pero este solo se garantizaba si los Sixers ganaban la primera ronda de los playoffs, lo que no ocurrió.
La gran duda que rodea a los Sixers es la siguiente: ¿Por qué, si solo tienen alrededor de $65 millones en salarios, no tienen $90 millones de espacio salarial? La respuesta se encuentra en los «cap holds», una cifra generada que reserva un espacio del límite salarial. Este mecanismo existe para evitar que los equipos usen el espacio salarial antes de renovar a los jugadores de los cuales controlan los derechos Bird, como es el caso de los Sixers.
El resto del equipo está compuesto en su mayoría por agentes libres. Diez jugadores terminan su contrato con Philadelphia, incluyendo a jugadores destacados como Tobias Harris y Tyrese Maxey. Harris termina un contrato de cinco años y $180 millones, mientras que Maxey y la franquicia decidieron no renovar el año pasado. Esta fue una apuesta arriesgada de Philadelphia, que ahora tendrá que poner un máximo sobre la mesa después de los impresionantes playoffs que Maxey ha realizado.
En la lista de agentes libres también se incluyen nombres como Kelly Oubre Jr y Kyle Lowry, cuya llegada al equipo ha sido muy beneficioso para los Sixers. Por otro lado, la baja de De’Anthony Melton ha afectado el rendimiento del equipo. Algunos de estos jugadores podrían seguir en Philadelphia, pero la mayoría podrían ser reemplazados. El objetivo principal de los Sixers es entrar en la agencia libre con casi $60 millones de espacio y no quieren gastarlo en piezas de fondo de armario.
Los Sixers tienen cinco primeras rondas para traspasar a partir de la noche del draft, lo que les proporciona una posición fuerte para hacer movimientos importantes. Controlan su pick de 2024 y tienen, entre los que llegaron de Los Angeles y otros movimientos, una primera de 2026, 2028 y 2029. Aunque le deben un pick a Oklahoma (por el traspaso de Horford) y otro a los Nets (por el de Harden).
La gran pregunta que rodea a los Sixers es cómo conseguir otra estrella. Las decisiones recientes del equipo han apuntado todas en la misma dirección: adquirir otra estrella. Han creado la flexibilidad necesaria para estar disponibles en caso de que una estrella de la NBA, como Paul George, quiera salir de su equipo actual. Aunque no hay grandes estrellas en la agencia libre, la opción más realista es intentar encontrar una estrella descontenta que haya pedido salir. Los nombres que se han mencionado incluyen a Trae Young y Dejounte Murray.
La tercera opción es continuar con el equipo actual, pensando en febrero. Si no llega ninguna estrella, Maxey firma un contrato máximo de $205 millones por cinco años y el proyecto se repite. La clave no será el contrato que firme Maxey, sino cómo y cuándo lo haga. Podrían usar lo que queda en mantener a sus agentes libres y en un futuro a corto plazo, usarlos agregando salarios para conseguir la estrella vía traspaso antes de que se cierre el mercado. Todos estos son escenarios en los que Philadelphia decide seguir con el proyecto, a pesar de sumar 23 años sin pisar finales de conferencia. Sin embargo, todavía es muy pronto para plantear la opción de traspasar a Joel Embiid.
