Agentes federales de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la división investigadora del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), registraron durante la madrugada del lunes 12 de octubre la vivienda de la congresista demócrata Ilhan Omar en Minneapolis. El procedimiento se realizó en el marco de una investigación sobre su estatus migratorio, que sus críticos califican como selectiva, xenófoba y parte de una ofensiva más amplia contra los inmigrantes y la comunidad somalí en Estados Unidos.
En septiembre, Tom Homan, director del ICE y denominado por el presidente Donald Trump como el “zar de la frontera”, anunció que Omar estaba bajo investigación por presuntas irregularidades en su documentación migratoria de la década de 1990. El operativo realizado este lunes formó parte de esa pesquisa. Omar, de origen somalí, llegó a Estados Unidos cuando era niña y su padre, ya fallecido, realizó sus trámites migratorios.
El texto sostiene que el racismo contra la población somalí de Minnesota se intensificó durante el último año, en el contexto de la ofensiva de la ultraderecha contra la inmigración. A finales de 2025 se conoció un fraude organizado por dirigentes de varias entidades sin fines de lucro de las Ciudades Gemelas, Minneapolis y Saint Paul. Aunque la principal responsable era una mujer blanca de los suburbios de Minneapolis, políticos de derecha utilizaron la presunta participación de inmigrantes somalíes para respaldar una mayor actividad del ICE en la zona durante el invierno.
Donald Trump escribió entonces en Truth Social que “las bandas somalíes están aterrorizando a la gente de ese gran estado, y faltan miles de millones de dólares”, y reclamó que fueran devueltos a su lugar de origen. En esa misma publicación anunció el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los inmigrantes somalíes, una medida que se concretó en agosto. Un mes después de conocerse el fraude, la administración puso en marcha la Operación Metro Surge en Minneapolis, que derivó en miles de arrestos de inmigrantes y, según el artículo original, en las muertes de Renee Nicole Good y Alex Pretti a manos de agentes del ICE.
Como crítica de la Operación Metro Surge y por su propia condición de inmigrante, Omar pasó a ser uno de los principales blancos de la administración en Minnesota. En enero, Trump publicó que “la estafadora Ilhan Omar y sus amigos somalíes, absolutamente detestables, deberían estar todos en la cárcel ahora mismo, o peor aún, que los devuelvan a Somalia”.
Durante las movilizaciones contra la Operación Metro Surge, el vicepresidente JD Vance sugirió que Omar habría cometido fraude migratorio para ingresar a Estados Unidos. El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, también pidió su deportación y respaldó que se investigara su situación migratoria. Omar ya había calificado estas acusaciones como “mentiras repugnantes” y afirmó que los ataques contra ella y otros somalí-estadounidenses responden a una maniobra política y comunicacional del presidente.
El allanamiento ocurrió a tres semanas de las elecciones de mitad de mandato, en las que Minnesota tendrá un papel relevante para definir el control de la Cámara de Representantes y el Senado. Una victoria republicana en el estado podría compensar derrotas en otros territorios y contribuir a que el Partido Republicano conserve la mayoría en el Senado. Una de las disputas centrales enfrenta a la republicana Michele Tafoya y a la demócrata Peggy Flanagan, quienes buscan reemplazar a la senadora Tina Smith.
Republicanos y demócratas destinan millones de dólares a las campañas por escaños del Senado y la Cámara de Representantes en Minnesota. Según el artículo, el Partido Republicano busca consolidar el respaldo de sectores conservadores del estado mediante una retórica antiinmigrante, en especial contra los estadounidenses de origen somalí y contra Omar. Aunque la Operación Metro Surge habría debilitado la unidad republicana sobre inmigración, en áreas rurales y suburbanas persisten posiciones conservadoras y sentimientos antiinmigrantes.
La investigación contra Omar también es presentada como parte de una política de represión contra la oposición. A comienzos de este año, quince activistas anti-ICE de las Ciudades Gemelas fueron acusados de delitos graves por organizar protestas contra la Operación Metro Surge. Las autoridades alegaron vínculos con Antifa y agresiones a agentes federales. En primavera se formularon acusaciones similares contra activistas de Texas que realizaron manifestaciones frente al Centro de Detención de Prairieland. Los acusados fueron declarados culpables y recibieron condenas de décadas de prisión; algunos deberán cumplir hasta 60 años.
El artículo afirma que el Partido Republicano busca beneficiarse del aumento del racismo antisomalí y del sentimiento antiinmigrante en zonas rurales de Minnesota, mientras la administración Trump intenta recuperar apoyo entre su base conservadora e intimidar a quienes se movilizaron contra sus políticas migratorias.
Finalmente, el texto llama a denunciar el allanamiento contra Ilhan Omar y los ataques contra la comunidad somalí de Minnesota y los migrantes en todo Estados Unidos. También plantea reforzar la organización y la movilización contra la agenda antiinmigrante de Trump y la represión del movimiento contra el ICE, con el objetivo de defender los derechos de los inmigrantes y expulsar al ICE de las Ciudades Gemelas.
