Frente a las proyecciones cada vez más negativas sobre el programa económico, el gobierno de Javier Milei sostiene que la situación avanza según lo previsto. Durante la última semana, esa postura fue defendida tanto en la Argentina Week, realizada en París, como ante empresarios en el Coloquio de IDEA de Mar del Plata, donde el oficialismo volvió a buscar respaldo de los mercados.
En ese contexto de dificultades para conseguir divisas, el Gobierno incluso impulsó la venta de la nacionalidad argentina, una medida cuestionada como una señal de dependencia frente a la falta de financiamiento externo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, expuso una explicación particular sobre el freno de la actividad durante una entrevista en el stream oficialista Carajo. Según afirmó, las mediciones económicas están afectadas por un «ruido económico» derivado de acontecimientos que consideró aparentemente triviales, entre ellos los paros, el Mundial y la próxima visita del Papa.
«Lo que hay que hacer, entonces, es sacar lo que se llama el ruido económico, hechos que aparentemente son triviales pero lo son. Por ejemplo, el efecto de hechos como paros, el Mundial, la visita del Papa, por ejemplo, entonces va a haber menos días hábiles. Es decir, cosas que afectan las mediciones y hace que las estadísticas tengan mucha más volatilidad», declaró el funcionario. También sostuvo que los indicadores de actividad presentan una volatilidad que, a su juicio, no refleja la realidad: «Baja un mes, sube otro».
Sin embargo, los indicadores económicos citados reflejan un escenario de fuerte deterioro. El Producto Bruto Interno retrocedió un 0,6 % durante el segundo trimestre, impulsado por una caída del 2,4 % en el consumo privado. En julio, la actividad se contrajo un 2,9 % mensual y alcanzó su nivel más bajo desde marzo de 2025.
Si se confirma un tercer trimestre consecutivo de caída, la economía ingresará formalmente en recesión técnica. La industria, el comercio y la construcción se encuentran en terreno negativo.
El impacto también alcanza a las familias trabajadoras. El desempleo llegó al 7,9 %, el registro más alto desde el inicio de la gestión de La Libertad Avanza. A la vez, la pobreza aumentó hasta el 32,3 %, con una suba de más de cuatro puntos porcentuales durante el primer semestre.
Mientras tanto, los sectores que exhiben crecimiento son las actividades extractivas, como la minería, la energía y el agronegocio exportador. Se trata de rubros orientados al mercado externo y bajo control de grandes corporaciones transnacionales.
Desde una mirada crítica, el plan económico de Caputo y Milei no responde a una volatilidad circunstancial, sino a una política que deteriora las condiciones de vida de la clase trabajadora para asegurar el pago de la deuda y las ganancias del gran capital.
