Casa Marx de Trelew abrió sus puertas al teatro los viernes 16 y 23 de octubre con el primer ciclo de propuestas escénicas, protagonizado por el actor y dramaturgo César Gómez. La iniciativa propuso un espacio de encuentro entre el arte y la reflexión sobre la realidad social, a través de dos unipersonales vinculados con el trabajo, la alienación, el tiempo y las huellas de la represión de los años 70.
La primera obra, Mi tiempo, mi decisión…, está basada en La Fiaca de Ricardo Talesnik. Allí, Héctor enfrenta una determinación que parece simple: no asistir a su empleo. No es feriado ni está enfermo; sencillamente no quiere ir a trabajar. “Hoy no tengo patrón, no tengo jefe, no me manda nadie…”, sostiene el personaje.
Sin embargo, esa aparente libertad abre interrogantes sobre el tiempo propio y las condiciones que ordenan la vida cotidiana. La obra lleva a escena una experiencia compartida por millones de trabajadores: jornadas que ocupan gran parte del día, cansancio y escaso tiempo para los afectos, el descanso y los deseos personales. Se trata de una problemática abordada por Marx y que en la pieza también adquiere voz, al plantear que la posibilidad de decidir sobre la propia vida excede la voluntad individual.
Por otro lado, Inespulnable reconstruye la niñez y la primera adolescencia de su protagonista en Villa Centenario, un barrio obrero de Lomas de Zamora. Los recuerdos se organizan alrededor de la canchita en la que jugaba al fútbol con sus amigos. Junto al potrero se alzaba un paredón enorme, muy alto e “inespulnable”, tal como lo pronunciaba el personaje, a quien le resultaba difícil decir la palabra “inexpugnable”. Esa pared también separaba el afuera de un interior siniestro.
Desde esa vivencia barrial, la obra recupera memorias de infancia que se entrecruzan con las marcas dejadas por la represión de los años 70. La historia personal se vincula así con una memoria colectiva que dejó profundas huellas y que, según plantea la propuesta, es necesario reconstruir y transmitir entre generaciones.
“Fue una gran experiencia porque más allá de lo artístico se generó un importante debate con un público mayoritariamente con estudiantes secundarios en momentos en que la juventud francesa, italiana, española, albanesa, alemana, entre otras, nos vuelve a traer al presente un fantasma que asusta a los poderosos y que es la revolución”, expresó César Gómez a La Izquierda Diario.
El artista agregó: “Parafraseando a Brecht y salvando las escalas, las obras se mostraron como una herramienta política y crítica que despertaron conciencia en las y los espectadores, que se plasmó en un intercambio que transcurrió entre emociones, anécdotas y el entusiasmo en pensar cómo transformar esta realidad, donde los estudiantes secundarios son parte de los sectores más golpeados pero que empiezan a ver como otros y otras se rebelan en el mundo”.
Con este ciclo, Casa Marx incorporó el teatro a sus propuestas culturales independientes. Las obras de César Gómez invitan a reflexionar, mediante lenguajes y experiencias diferentes, sobre las condiciones de vida, el tiempo destinado al trabajo y las marcas que deja la historia.
La programación teatral continuará el 6 y 7 de noviembre con el “1er ciclo Al hueso”, que presentará el díptico del genocidio “VIL” y “CRYPTO BRO”, de artistas de Neuquén, y “FIESTA ANIMAL”, a cargo de artistas locales e integrantes de Cresta Roja. Desde Casa Marx plantean consolidar un espacio de encuentro entre artistas y público, donde la cultura permita compartir experiencias, recuperar la memoria y reflexionar críticamente sobre la sociedad.
Además, hoy, 24 de octubre, desde las 18 horas, la actividad en Casa Marx continuará con Circo Callejero. El 8 de noviembre se realizará la primera Feria del Libro Independiente y Autogestiva de Trelew, impulsada por la editorial independiente Facón Grande y por Ediciones IPS.
