Luciano Cabral, el destacado volante argentino, quien había llegado al fútbol chileno buscando una reinserción futbolística con el equipo de Coquimbo Unido en 2023, se encuentra en la actualidad en camino hacia un nuevo horizonte económico y deportivo. Tras haberse convertido en una de las figuras más brillantes del primer capítulo de 2024, su cotización ha ido creciendo de tal manera que ha despertado el interés de importantes clubes nacionales e internacionales.
Ver a Cabral en el terreno de juego, demostrando su habilidad y destreza, se ha convertido en una obligación para los aficionados al buen fútbol. Se convirtió en una costumbre para los fanáticos de Coquimbo Unido pagar una entrada para ver al número 10, un jugador que nunca los defraudaba.
Lamentablemente, la figura de Cabral ha llamado la atención de los representantes, quienes han visto en él una oportunidad para llevar a este talentoso jugador a nuevos destinos. Esta situación ha generado cierta tensión en la directiva de Coquimbo Unido, quienes han hecho esfuerzos económicos para mantener a Cabral en su equipo.
En un intento por aclarar la situación, la gerencia de Coquimbo Unido ha permitido a un grupo de reporteros acceder a sus libros y correspondencia, revelando los esfuerzos realizados para mantener a Cabral en el equipo. Entre los documentos mostrados, se destaca una carta enviada por el jugador a la ANFP y al gremio presidido por Gamadiel García, en la que anuncia su intención de buscar un nuevo destino, siendo el Everton de Viña del Mar, propiedad del Grupo Pachuca, el club que ha llevado a cabo la transacción con el representante del jugador, Nicolás Puppo.
Además de su deseo de migrar al Everton de Viña del Mar, una noticia revelada por el portal EnCancha.cl., indica que el futbolista finalmente se unirá directamente al equipo de León en México, también propiedad del Grupo Pachuca.
A pesar de esta situación, hay quienes se sienten traicionados por Cabral y han buscado responsabilizarlo por lo ocurrido. Durante su tiempo defendiendo la camiseta de Coquimbo Unido, Cabral demostró su talento y habilidades, que ya le habían destacado como una gran promesa en su anterior equipo, Argentinos Junior, en 2014.
Sin embargo, su carrera se vio interrumpida en 2017 cuando se vio involucrado en un asesinato, por lo que fue condenado a nueve años y medio de prisión. Tras cumplir la mitad de esa condena, obtuvo la libertad condicional en octubre de 2022.
Ese mismo año, en diciembre, los caminos del volante se cruzaron con Coquimbo Unido, firmando un contrato profesional con el club, donde regaló su magia y su fútbol, como uno de los volantes más virtuosos que en los últimos años han vestido la tricota aurinegra.
En definitiva, con el futbolista ya atraído por suculentas sumas desde Norteamérica, decidió volar, haciendo uso de la cláusula, lo que debiera estar definiéndose este jueves o viernes, para que el club fortalezca aún más sus arcas con 150 mil dólares, tras su participación en la Copa Sudamericana, y que servirán para ayudar a olvidar este episodio y, de paso, buscar a un reemplazante que ayude a Fernando Díaz a seguir peleando por ese título que al aurinegro le ha sido esquivo en las campañas de 1991 y el Apertura de 2005.
