El famoso Balón de Oro que Diego Armando Maradona obtuvo tras su victoria en el mundial de 1986 con Argentina y que desapareció por tres décadas, está listo para ser subastado en París el 6 de junio. Se espera que este preciado objeto alcance un valor de venta récord en el ámbito del fútbol, con un precio que podría llegar a «varios millones de euros».
«Es difícil establecer un precio. Podría decir que esperamos que se paguen varios millones de euros, aunque la propia dinámica de la subasta es la que fijará el precio. Esto es un objeto de arte», expresó Maximilien Aguttes, encargado de ventas de la casa de subastas Aguttes, ubicada en Neuilly-sur-Seine.
El preciado galardón, que había permanecido desaparecido durante tres décadas, fue adquirido en 2016 por un modesto coleccionista por un precio insignificante. Esta subasta podría superar los 9,2 millones de dólares, suma por la que la casa de subastas Sotheby’s vendió en mayo de 2022 la icónica camiseta que Maradona llevó durante el partido contra Inglaterra en el Mundial de 1986.
A pocas semanas para la venta, ya hay un notable interés por este objeto, según Aguttes. Sin embargo, no se han proporcionado más detalles sobre los posibles compradores.
El Balón de Oro de aquel mundial del 86, conocido como «Adidas Golden Ball», fue presentado en una ceremonia en el famoso cabaret del Lido en París, en noviembre de ese año. En un acto organizado por France Football, se tiene una fotografía de Maradona con el premio que se subasta en junio.
La misma fotografía ayudó al coleccionista Abdelhamid B., comprador en 2016, y a la propia Aguttes, a verificar la autenticidad de la pieza y a protegerse legalmente. «Cuando nos llegó el Balón, contactamos con la Interpol, con la policía de Nápoles, y también hemos contactado con la familia de Maradona», explicó a EFE el experto sobre objetos deportivos en Aguttes, François Thierry, sobre los 30 años en los que el premio se dio por desaparecido.
El misterio alrededor de la desaparición del balón aún no se ha resuelto, pero las dudas legales sí, pues ya pasaron los tres años en los que los herederos de Maradona podrían haber reclamado, según la legislación francesa, el objeto de Abdelhamid B.
«Cuando lo compró ni siquiera sabía lo que era, es decir, tuvo buena fe en su compra», comentó Thierry. El afortunado coleccionista adquirió el Balón de Oro de Maradona, junto a otros premios apilados en una caja, a cambio de unas centenas de euros en la sala de subastas parisina Drouot Nord, donde terminan los objetos que no se venden.
Después de seis meses de intensas verificaciones, que incluyeron fotografías de alta definición para comparar las imágenes del Balón de Oro de la época con las del Balón encontrado, el especialista de Aguttes considera probado «al 100 %» que se trata del artículo original.
En torno a la desaparición del galardón circulan varias versiones. En una de ellas, Maradona habría guardado el premio en una caja fuerte de un banco de Nápoles que fue robada por una banda de ladrones asociados a la mafia. En otra versión, el balón habría formado parte de una transacción en un juego de póquer. «Yo he leído un montón de cosas y siempre queda un enigma en torno a Maradona, hay siempre algo de leyenda a su alrededor. Y creo que este Balón representa también esa leyenda, responde, de alguna manera, a lo que es su historia», concluyó el especialista de Aguttes.
