En un sorprendente giro de eventos, la cuarta división de fútbol de los Países Bajos fue testigo de un hecho insólito protagonizado por el árbitro Jan Smit. El incidente ocurrió durante el enfrentamiento entre el St. George y el SV De Valken, partido que tuvo como escenario el estadio del St. George.
El equipo local, el St. George, necesitaba solo un punto para llevarse el codiciado título del campeonato. Contra todo pronóstico, lograron su objetivo con la ayuda del árbitro Jan Smit, que incluso se unió a la celebración de la victoria del equipo.
La controversia comenzó en la parte final del encuentro cuando el Valken tomó la delantera en el marcador, dejando al equipo local sin el preciado título. Fue en este momento cuando el árbitro Smit expulsó a tres jugadores visitantes y al entrenador del Valken en lo que fueron consideradas acciones discutibles. Smit añadió además 15 minutos al tiempo reglamentario, permitiendo al St. George empatar el partido con un gol de su portero y llevarse finalmente el campeonato.
La polémica no terminó con el pitido final, ya que unas horas después del encuentro, el árbitro Smit se unió a la celebración del equipo local, incluso llegando a levantar el trofeo. Esta actitud desató la ira del SV De Valken, que decidió tomar medidas y denunció la situación a la KNVB, la federación neerlandesa de fútbol.
En un comunicado, el club declaró: “La directiva del SV De Valken no considera útil discutir en detalle el partido del domingo y el papel del árbitro durante y después del partido. Otros deberán juzgar si es normal que un árbitro celebre de manera exuberante el merecido campeonato del St. George después del partido».
La KNVB, por su parte, respondió a la queja del club asegurando que esperaban una actitud neutral por parte del árbitro y que ambos equipos fueran tratados con respeto. Daan Schippers, portavoz de la KNVB, confirmó que se habían puesto en contacto con el árbitro para informarle que no podrá arbitrar más partidos en el futuro.
Este no es el primer incidente del árbitro Smit, ya que fue suspendido en 2021 por «comportamiento inadecuado». Smit justificó su actuación alegando que, en su opinión, las cuatro tarjetas rojas mostradas estaban cien por cien justificadas. El árbitro también se defendió diciendo que los jugadores del St. George le habían preguntado si quería cantar una canción después del partido, algo que ha hecho varias veces en el pasado.
El incidente ha dejado una mancha en el campeonato de la cuarta división neerlandesa, generando debate sobre la imparcialidad de los árbitros y la ética en el deporte. Mientras tanto, el St. George celebra su victoria y el SV De Valken se recupera de su derrota y de una situación que consideran injusta. La decisión de la KNVB de prohibir a Jan Smit arbitrar más partidos es un paso en la dirección correcta para asegurar que los partidos de fútbol se jueguen en igualdad de condiciones y con respeto.
