Leo Messi, capitán de la selección argentina

El miércoles pasado, la política argentina y la escena deportiva internacional se vieron envueltas en una polémica que ha tenido resonancia en todo el mundo. El subsecretario de Deportes de Argentina, Julio Garro, se encontró en el centro de la tormenta después de hacer unas declaraciones sobre el cántico racista y homofóbico entonado por la selección argentina de fútbol, conocida como la Albiceleste, en Miami, tras ganar el bicampeonato de la Copa América.

Este incidente, capturado en una transmisión en vivo por Enzo Fernández en Instagram, ha causado un gran revuelo tanto en el escenario político como en el deportivo. Garro, un destacado miembro de la extrema derecha argentina, ha seguido un patrón familiar para su facción política: hacer una declaración impactante, luego afirmar que todos son medias verdades y finalmente negarlo todo. El objetivo aparente es siempre crear discordia y ensuciar el debate.

En una entrevista matutina, Garro señaló que Leo Messi, el capitán de la selección argentina, y Claudio «Chiqui» Tapia, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), deberían pedir disculpas públicamente por el cántico ofensivo. Sin embargo, en una vuelta de tuerca que sorprendió a muchos, Garro negó enérgicamente sus declaraciones anteriores a través de su cuenta personal en X, la antigua plataforma Twitter.

Garro afirmó: «Desmiento categóricamente que haya solicitado a Messi que pida disculpas. Sería una falta de respeto a quien nos honra permanentemente con su calidad humana y deportiva«. Esta aparente marcha atrás pareció ser un intento de alejar a Messi del foco de atención, sin embargo, no hizo ningún esfuerzo por rectificar sus comentarios sobre Tapia, con quien el presidente argentino, Javier Milei, mantiene una tensa relación.

Las idas y venidas de Garro solo han servido para avivar las llamas de esta polémica. En una nota publicada en inglés en sus cuentas de redes sociales, Fernández, el jugador que originó todo el revuelo con su transmisión en vivo, pidió disculpas: “Quiero disculparme sinceramente por un video publicado en mi canal de Instagram durante las celebraciones del equipo nacional. La canción incluye un lenguaje muy ofensivo y no hay absolutamente ninguna excusa para estas palabras”.

Las disculpas de Fernández llegaron después de que varios de sus compañeros de equipo en el Chelsea, entre ellos Axel Disasi, Malo Gusto y Wesley Fofana, expresaran su disgusto en las redes sociales. Fofana incluso publicó una captura del video con el mensaje: «El fútbol en 2024: racismo sin complejos”.

El Chelsea, por su parte, emitió una nota oficial en la que dejaba claro que tomará medidas. «El Chelsea Football Club considera completamente inaceptable cualquier forma de comportamiento discriminatorio. Estamos orgullosos de ser un club diverso e inclusivo donde personas de todas las culturas, comunidades e identidades se sienten bienvenidas«, decía el comunicado.

Mientras tanto, la Federación Francesa de Fútbol ha anunciado que denunciará todo lo ocurrido a la FIFA. La indignación es palpable en el mundo del fútbol francés, con figuras como el jugador del Barça, Jules Koundé, expresando su disgusto en las redes sociales. Esta serie de eventos ha puesto de manifiesto las tensiones y los problemas que aún persisten en el fútbol y la política internacional.

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