La jornada de paro nacional convocada por la intersindical francesa reunió a 1,6 millones de personas en las calles de todo el país, según la CGT. Se trató de la movilización más numerosa desde el inicio del movimiento impulsado principalmente por estudiantes secundarios, que lleva más de un mes de desarrollo.

En París, unas 350.000 personas marcharon y permanecieron movilizadas hasta después del anochecer. Finalmente, la manifestación recorrió el trayecto entre Bastilla y Nación, en el centro de la ciudad, pese a la intención inicial del Gobierno de impedir el paso por esa zona.

También se registraron movilizaciones multitudinarias en otras ciudades: 150.000 personas en Marsella, 120.000 en Burdeos, 100.000 en Lille, 80.000 en Toulouse, 55.000 en Lyon, 35.000 en Nantes y la misma cifra en Rennes, además de 26.000 en Estrasburgo. En pequeñas localidades y ciudades del interior hubo cortes de calles, concentraciones y otras acciones.

La adhesión a la huelga fue elevada en sectores clave. Entre los trabajadores ferroviarios, el acatamiento superó el 80 % en algunas líneas: alcanzó el 81 % en el eje Pays de la Loire, el 79 % en el RER D y Transilien R, el 75 % en el RER B del sector norte y en Transilien H y K, y el 64 % en Occitania. En la educación secundaria, la SNES-FSU informó que el 52 % del personal se sumó al paro, la primera huelga mayoritaria en ese sector desde el 5 de diciembre de 2024.

Durante la jornada, la Unión Sindical Secundaria señaló que había 1.000 colegios secundarios bloqueados. Estudiantes, docentes, ferroviarios, trabajadores sanitarios, empleados de la RATP, portuarios y otros sectores participaron de las marchas y de las denominadas asambleas interprofesionales, que reúnen a trabajadores y jóvenes en distintas ciudades.

El dispositivo de seguridad incluyó más de 70.000 policías y gendarmes, 26 vehículos blindados Centaur, unidades especiales como RAID, BIS y GIGN, camiones lanzaagua, drones y helicópteros. Se reportaron intervenciones policiales y uso de gases lacrimógenos en distintos puntos, entre ellos París, Toulouse, Lyon, Burdeos y centros educativos bloqueados. El Ministerio del Interior informó 448 detenciones durante la jornada.

El artículo también indicó que, desde el 17 de octubre, se produjeron casi 5.000 detenciones policiales, de las cuales el 30 % correspondieron a menores, y que 329 personas fueron encarceladas. Según esos datos, desde el comienzo de las revueltas estudiantiles se realizaron cerca de 12.000 arrestos.

En paralelo a las movilizaciones, el primer ministro Sebastian Lecornu anunció una “conferencia social” para el lunes 9 de noviembre en Matignon. La convocatoria busca reunir a sindicatos de trabajadores y federaciones patronales para abordar cuestiones vinculadas con el poder adquisitivo y los salarios.

La jornada estuvo atravesada por reclamos contra las políticas de ajuste del Gobierno de Emmanuel Macron, la represión, los cambios en educación, la selección universitaria y la situación de los servicios públicos. En ese marco, sectores movilizados plantearon la necesidad de extender la huelga y avanzar hacia una huelga general interprofesional.