Myriam Bregman y Nicolás del Caño, referentes nacionales del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y del Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad (FIT-U), encabezaron este sábado 24 de octubre un acto en el Club Pacífico de la Ciudad de Mendoza. Según la organización, el estadio estuvo colmado por unas 2.000 personas.
La actividad comenzó pasadas las 17 y formó parte de una gira que tuvo actos previos en Ciudad de Buenos Aires, Jujuy, Neuquén, Rosario y Córdoba. El PTS informó que esta iniciativa, orientada a impulsar un movimiento por un “partido de la nueva clase trabajadora”, ya reúne más de 200 comités en el país y convocó a más de 15.000 personas en sus distintas actividades.
Junto a Bregman y Del Caño participaron los dirigentes mendocinos Lautaro Jiménez y Micaela Blanco Minoli, ambos trabajadores de la educación. También asistieron la exsenadora provincial Noelia Barbeito y la exdiputada nacional Soledad Sosa. Antes del acto, Bregman y Del Caño ofrecieron una conferencia de prensa ante medios locales.
Entre el público hubo trabajadoras y trabajadores de la educación, la salud, el Estado, la vitivinicultura, la industria, personas jubiladas y migrantes, además de jóvenes y estudiantes. Participaron comités de Las Heras, Capital, Guaymallén, Godoy Cruz, Luján de Cuyo, Maipú, Zona Este, Valle de Uco, General Alvear, San Rafael, Lavalle, Uspallata y Malargüe, además de delegaciones provenientes de San Juan y San Luis.
Representantes de esos espacios leyeron un documento en el que convocaron a extender los comités en los departamentos y barrios mendocinos. Plantearon la necesidad de construir una herramienta política independiente “desde abajo” para la clase trabajadora y cuestionaron a los partidos tradicionales por gobernar, según expresaron, en favor de los sectores poderosos.
La convocatoria reunió además a referentes de la defensa del agua y de la oposición a proyectos extractivos, intelectuales de izquierda, artistas y representantes de organismos de derechos humanos. También estuvieron jóvenes que participan de movilizaciones por la educación pública, los bienes comunes y el derecho a la protesta, así como mujeres vinculadas a las movilizaciones contra la violencia machista y al Encuentro Nacional de Mujeres y Disidencias.
Lautaro Jiménez y Micaela Blanco Minoli
En sus intervenciones, Jiménez y Blanco Minoli repasaron una extensa tradición de luchas obreras, docentes, estudiantiles, ambientales y de derechos humanos en Mendoza. Jiménez mencionó, entre otros antecedentes, las luchas ferroviarias, vitivinícolas, petroleras, cementeras y docentes, el Mendozazo, la resistencia al Plan CONINTES, la lucha por memoria, verdad y justicia y las movilizaciones de barrios obreros contra la dictadura de Lanusse.
Blanco Minoli se refirió a la resistencia contra las privatizaciones durante los gobiernos de Carlos Menem y la Alianza, las organizaciones de desocupados, las empresas recuperadas, las luchas de trabajadores ajeros, estatales, de la salud y de la vitivinicultura. También destacó las demandas de comunidades huarpes y mapuches, la oposición a la megaminería y las movilizaciones en defensa del agua, entre ellas las de Alvear, Valle de Uco y Uspallata.
Los dirigentes cuestionaron las políticas de los gobiernos de Javier Milei y Alfredo Cornejo. Jiménez sostuvo que los proyectos vinculados al RIGI, los distritos mineros, Sierra Pintada y San Jorge implican una amenaza para el agua, las tierras y la producción local. También reclamó el control obrero de la producción, control público del transporte, el crédito y los servicios básicos, una jornada laboral de seis horas, salarios que cubran la canasta familiar, viviendas accesibles, jubilaciones dignas y cobertura integral de tratamientos y medicamentos.
Por su parte, Blanco Minoli afirmó que en diez años aumentó la pobreza y se duplicó el porcentaje de personas en situación de indigencia. Cuestionó la reforma laboral impulsada por Milei y respaldada, según indicó, por Cornejo; denunció los bajos salarios y mencionó que una persona que cobra $800.000 enfrenta dificultades para llegar a fin de mes luego de pagar alquiler, servicios y deudas.
También cuestionó la reducción del 47% de la superficie cultivada de viñedos, frutales, ajo y olivares en una década, y vinculó esa situación con la concentración de la tierra y la crisis de empresas como Tarcol, Alco, La Campagnola, Petroplast, Cuyoplacas, Norton e IMPSA. Además, mencionó el Plan Andes de YPF y denunció despidos y pozos abandonados sin cierre ni remediación.
Ambos llamaron a ampliar los comités en empresas, hospitales, universidades y departamentos de la provincia. Blanco Minoli definió a una “nueva clase trabajadora” integrada por personas empleadas en la producción, el comercio, aplicaciones de reparto y transporte, escuelas, hospitales, servicios y casas particulares, atravesadas por la precarización laboral y los bajos ingresos.
El discurso de Nicolás del Caño
Nicolás del Caño recordó luchas en Mendoza, entre ellas las vinculadas con la Ley 7722, los sectores docentes, estatales, ajeros, de prensa y las asambleas por el agua. Cuestionó la política minera del Gobierno nacional y de Cornejo y reivindicó las movilizaciones en defensa del ambiente.
Del Caño sostuvo que existe una caída del respaldo a Milei y cuestionó la posibilidad de un “mileísmo sin Milei”, al que asoció con la continuidad del RIGI, el Súper RIGI, la reforma laboral, el DNU 70/23 y cambios sobre la Ley de Glaciares. También criticó a dirigentes de otros espacios políticos, entre ellos Patricia Bullrich, Maximiliano Pullaro, Cornejo y sectores del PJ cordobés.
El dirigente del FIT-U cuestionó al peronismo y mencionó especialmente a Axel Kicillof, a quien reprochó la creación de un RIGI provincial, los aumentos tarifarios y el ajuste sobre trabajadores estatales. Asimismo, criticó a la CGT por no impulsar medidas ante la caída salarial y la pérdida de puestos de trabajo.
Del Caño destacó las movilizaciones del 6 de agosto, del 19 de septiembre y la marcha universitaria del 15 de octubre, además de la protesta de trabajadores del subte contra medidas del Gobierno porteño. Propuso organizar desde abajo una huelga general para enfrentar al Gobierno nacional y convocó a sumarse al movimiento por un partido de la nueva clase trabajadora. Durante su discurso también se pronunció en defensa del pueblo palestino y cuestionó el respaldo del Gobierno argentino a Benjamín Netanyahu.
El cierre de Myriam Bregman
Al cerrar el acto, Myriam Bregman cuestionó al ministro Luis Petri y se refirió a críticas que recibió luego de participar junto a Del Caño en apoyo a una huelga de trabajadores del subte. Bregman denunció una campaña islamofóbica y racista en Europa y cuestionó lo que definió como la construcción de “enemigos internos” para justificar políticas represivas.
La dirigente planteó que las movilizaciones de la juventud deben confluir con la clase trabajadora y derivar en una huelga general política. Como ejemplo, mencionó movilizaciones en Italia, Francia, España, Chile, Bolivia y la India, y destacó las protestas internacionales en defensa de Palestina.
Bregman también criticó a sectores de la oposición tradicional y al peronismo. Cuestionó la falta de mujeres en una reciente reunión de dirigentes peronistas y planteó interrogantes sobre sus posiciones frente al RIGI, la reforma laboral, el Fondo Monetario Internacional y la situación en Palestina.
Finalmente, llamó a construir comités en todas las ciudades del país para coordinar luchas y consolidar un movimiento por un partido de la nueva clase trabajadora. El planteo central del acto fue reunir a sectores laborales precarizados, feminizados y racializados en una organización política que, según expresaron los oradores, luche por el socialismo.
