El mundo del fútbol a menudo sirve como un escenario perfecto para la manifestación de la sabiduría popular, una de las cuales afirma que «quien siembra vientos recogerá tempestades». En este sentido, José Mourinho, uno de los técnicos más emblemáticos y controvertidos de la última década, parece estar a punto de experimentar esta realidad. El portugués está a punto de convertirse en el nuevo entrenador del Fenerbahçe turco, un destino que parece tener un menor impacto competitivo que cualquier otro que haya elegido antes, recordando ciertas declaraciones que hizo hace no mucho tiempo.
‘The Special One’, como se conoce a Mourinho en el mundo del fútbol, está a punto de anunciar su retorno a los banquillos tras una etapa turbulenta como entrenador de la Roma. Como ha sido habitual en los últimos años, el portugués terminó saliendo por la puerta trasera después de tres temporadas intentando devolver el nivel competitivo al equipo italiano. Aunque se marchó en enero, poco se sabía del técnico portugués desde entonces. Sin embargo, Mourinho no es de los que esperan demasiado tiempo para volver a dirigir un equipo, por lo que su regreso este verano parecía una certeza.
El entrenador portugués, acostumbrado a estar al frente de los mejores clubes del Viejo Continente durante su exitosa etapa como técnico, ha sorprendido a todos al aceptar la propuesta del Fenerbahçe, un equipo que disminuye considerablemente las expectativas que se tenían sobre su regreso. ‘The Special One’ ha decidido apostar por un destino menos glamuroso, un club sin apenas poder a nivel europeo que centra sus expectativas en las competiciones nacionales.
La elección de Mourinho ha despertado multitud de comentarios evaluando el destino del portugués. Muchos han aprovechado la ocasión para recordar unas polémicas declaraciones del luso en 2011, cuando se burló de su colega Pellegrini por entrenar al Málaga: «A mí no me va a pasar lo mismo que a él. Si me echan no voy a entrenar al Málaga, sino a un equipo grande de la Premier o de Italia», afirmó en su momento.
Ahora, más de trece años después, Mourinho tendrá que enfrentarse a sus propias palabras cuando anuncie su fichaje por Fenerbahçe. En el destino con menos glamour que haya elegido nunca el portugués, ‘The Special One’ buscará recuperar la sonrisa con un equipo que espera al luso con los brazos abiertos.
El fútbol, como muchas otras disciplinas, tiene la capacidad de enseñar lecciones valiosas a aquellos que están dispuestos a aprenderlas. En el caso de Mourinho, la lección parece ser que, independientemente de las circunstancias, el respeto hacia los colegas y hacia los clubes que conforman el tejido del fútbol siempre debe mantenerse. El tiempo dirá si este nuevo capítulo en la carrera de Mourinho será un éxito o si, como sugiere el dicho, el técnico portugués está a punto de recoger la tempestad que sembró con sus palabras hace más de una década.
