El mediapunta portugués de 31 años, Rafa Silva, ha marcado su presencia en el mundo del fútbol como uno de los jugadores más destacados del equipo lisboeta, Benfica, bajo la dirección de Roger Schmidt. Con una notable contribución en los goles de las últimas temporadas – 30 en la temporada 2021-22, 28 en la 2022-23, y recientemente 37 (22 goles y 15 asistencias) – se ha convertido en uno de los ‘tapados’ más esperados del verano. Sin embargo, a partir del 30 de junio, se convertirá en agente libre.
Rafa Silva, quien se unió al Estádio da Luz en 2016 desde el SC Braga por un contrato de 16 millones de euros, ha pasado ocho temporadas en las que se ha consolidado como una leyenda del club. A pesar de haberse retirado de la Selección Portuguesa y de su experiencia contrastada en Europa, su fichaje a coste cero parece una garantía segura para cualquier equipo que busque reforzar su ofensiva.
En su mejor momento, con una gran experiencia acumulada tanto en la liga portuguesa con equipos como Feirense, SC Braga y Benfica, como en competiciones europeas (38 partidos en la Champions League y 33 en la Europa League), Rafa es un jugador polivalente. Puede jugar como mediapunta o en cualquiera de las dos bandas, y posee una notable capacidad de liderazgo. Su estilo de juego es característico por su bajo centro de gravedad, agilidad, electricidad y gran habilidad, lo que le convierte en un torbellino sobre el césped.
A pesar de haber jugado siempre en la liga de Portugal, Rafa es el cuarto jugador con más partidos oficiales con el Benfica (326), durante los cuales ha marcado 94 goles y ha repartido 79 asistencias. Estas cifras destacan su habilidad para colaborar con el equipo y su peligrosidad cerca del área.
Rafa destaca no solo por su rendimiento en el campo, sino también por su personalidad. En un mundo donde muchos atacantes demandan atención, Rafa prefiere trabajar en la sombra. En el último partido frente a su público, en la victoria contra el Arouca (5-0), Di María le ofreció tirar un penalti, pero lo rechazó. «Intenté insistir, pero no quería, a él no le gusta marcar», dijo el argentino tras el partido. Su entrenador, Roger Schmidt, también habló sobre Rafa. «Es una persona especial, no quiere marcar penaltis. Es muy bueno marcando, en los entrenamientos lo hace fácil, pero en los partidos no quiere», apuntó.
El caso de Rafa rompe con la dinámica del equipo lisboeta, reconocido por catapultar jóvenes al estrellato y ser un gran vendedor en Europa. Esta vez, el portugués saldrá del club gratis, a los 31 años, en su mejor momento como futbolista.
Su próximo destino sigue siendo una incógnita. A pesar de ser reservado y no llamar la atención, Rafa no ha dado pistas sobre su próximo paso después de su último partido en el Estádio Da Luz. No le faltarán ofertas, aunque desde Portugal se señala que estaría buscando un gran contrato en Arabia.
