Rubens Barbosa advierte sobre presunta injerencia de Estados Unidos en las elecciones de Brasil

A pocos días de las elecciones en Brasil, el debate político incorpora denuncias sobre una posible interferencia extranjera. En una entrevista con UOL News, el exembajador brasileño en Washington Rubens Barbosa examinó recientes decisiones del Gobierno de Estados Unidos, como la suspensión de servicios consulares por razones de seguridad y las informaciones sobre fondos destinados a organizaciones locales.

Cierre de sedes consulares y percepción de inseguridad

Barbosa calificó como una medida calculada el cierre repentino de la embajada estadounidense y de todos los consulados en Brasil durante la administración de Donald Trump. Aunque Washington justificó la decisión por motivos de seguridad ante la jornada electoral, el diplomático sostuvo que no existe un riesgo real en las calles que respalde esa medida.

Según el exembajador, la clausura temporal busca transmitir la imagen de que Brasil atraviesa una situación de inseguridad social, algo que consideró falso. A su juicio, la decisión no cambiaría directamente la intención de voto, pero sí enviaría una señal política de desconfianza internacional desde el Departamento de Estado.

El fondo de más de 170 millones de dólares citado por The Guardian

El aspecto central de las denuncias se vincula con una investigación del diario británico The Guardian. De acuerdo con esa publicación, la administración Trump habría redirigido recursos inicialmente asignados a fondos de derechos humanos para destinar más de 170 millones de dólares a distintas ONG brasileñas.

El programa, denominado “Combate a la censura en Brasil”, tendría como objetivo financiar campañas de “contracensura”. El artículo sostiene que esta política cuestiona directamente la legitimidad del Poder Judicial brasileño y del Supremo Tribunal Federal (STF). También menciona denuncias de corrupción que involucran al ministro Alexandre de Moraes, quien ordenó la prisión de Jair Bolsonaro, así como acusaciones de supuestas prácticas de censura electoral.

Ante estas informaciones, la Abogacía General de la Unión (AGU) presentó una denuncia ante la Policía Federal y la Procuraduría General de la República. El objetivo es que se investigue de forma penal el posible uso de recursos públicos extranjeros para influir en el debate político brasileño.

Barbosa señaló, a partir de lo publicado por The Guardian, que la orden de pago del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se habría emitido el 30 de septiembre, en el límite del plazo legal establecido por el Congreso de Estados Unidos. Por ello, indicó que, aunque la orden fue dada y la transferencia comenzó, el dinero no habría sido utilizado formalmente todavía en Brasil.

Sin embargo, el exembajador afirmó que la mera presencia de empresas estadounidenses en este ámbito ya representa una interferencia indirecta en las elecciones. El fondo mencionado por The Guardian incluiría recursos superiores a los 170 millones de dólares, procedentes de partidas de derechos humanos y canalizados hacia ONG brasileñas para financiar campañas de “contracensura” y cuestionar al STF.

El contraste entre 2022 y 2026

El diplomático comparó la situación actual con las elecciones de 2022. Durante el gobierno de Joe Biden, Estados Unidos reconoció rápidamente el triunfo de Lula da Silva y contribuyó a respaldar el resultado frente a cuestionamientos institucionales.

Ahora, con Trump en la Casa Blanca y una mayor afinidad ideológica con la derecha brasileña, Barbosa considera que el contexto se invirtió. Advirtió sobre la posibilidad de que Estados Unidos respalde una eventual impugnación opositora si el resultado electoral es muy ajustado.

De acuerdo con su análisis, la presión no se expresaría mediante una intervención física, sino a través de mecanismos económicos, como sanciones contra Brasil y medidas dirigidas específicamente a magistrados del Supremo Tribunal.

La carta de Flávio Bolsonaro a Marco Rubio

Barbosa también manifestó preocupación por una carta remitida por el senador Flávio Bolsonaro a Marco Rubio. Según explicó, el legislador propuso que, si gana las elecciones, el período de transición sea coordinado mediante un grupo de trabajo conjunto con el Gobierno de Estados Unidos.

Para el exembajador, esa iniciativa supondría una vulneración de la soberanía nacional y un hecho sin precedentes en la historia republicana brasileña. Sostuvo que Brasil nunca había consultado a otro país durante una transición de gobierno para definir lineamientos de política exterior.

El análisis de Barbosa concluye que la combinación entre financiamiento externo de discursos considerados desestabilizadores y la disposición de sectores políticos brasileños a coordinar asuntos internacionales con Washington plantea un desafío relevante para la soberanía y la independencia del Estado brasileño desde el retorno de la democracia.

La posición del MRT ante las elecciones

El texto también cuestiona la respuesta de Lula ante lo que define como una política imperialista. Sostiene que su estrategia se limita al multilateralismo, la moderación y el pragmatismo para garantizar los negocios capitalistas en Brasil, en el marco de su coalición de Frente Amplio con sectores de la burguesía representados por Geraldo Alckmin (PSB).

Según esta posición, dicha coalición no representa una defensa de la soberanía ni de la independencia nacional. Por ese motivo, el Movimento Revolucionário dos Trabalhadores (MRT), integrante de la Corriente Revolución Permanente (CRP), plantea la independencia de clase y respalda en estas elecciones las candidaturas obreras de grupos de izquierda como el PSTU y la CST, por ubicarse a la izquierda del Gobierno y rechazar la conciliación con otros sectores políticos.

Rubens Antônio Barbosa es un diplomático de carrera, consultor y analista internacional brasileño. Ocupó puestos estratégicos de la diplomacia del país en el Palacio de Itamaraty durante las décadas de 1990 y 2000.