Habría trotado con lluvia: Fiscalía abre indagatoria por aspirante a gendarme que murió de bronquitis

Investigan la misteriosa muerte de la aspirante a Gendarmería Ignacia Albornoz

El lunes, la Fiscalía de Flagrancia del Bío Bío informó que se ha iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias que rodean la muerte de una joven aspirante a Gendarmería, Ignacia Albornoz Insulza. Este caso ha sido asignado al fiscal Sergio Caro, quien ha ordenado a la Brigada de Homicidios de Concepción realizar las diligencias investigativas correspondientes.

Albornoz era una alumna de la Escuela de Formación Penitenciaria gendarme Alex Villagran Pañinao (ESFORPEN), ubicada en San Bernardo, en la región Metropolitana.

El subsecretario de Justicia, Jaime Gajardo, proporcionó algunos detalles sobre la condición médica de Albornoz antes de su muerte en el Hospital Las Higueras de Talcahuano.

Según Gajardo, Albornoz fue llevada al Hospital de Carabineros por primera vez el 3 de mayo, donde los médicos le dieron tres días de licencia. Fue retirada de la Escuela de Gendarmería por sus familiares y regresó el 6 de mayo. A su regreso, fue examinada por personal médico que determinó que estaba en buen estado de salud.

Sin embargo, al día siguiente, Albornoz comenzó a sentirse mal nuevamente y fue enviada de nuevo al Hospital de Carabineros. Allí fue diagnosticada con bronquitis por influenza y se le otorgaron cuatro días más de reposo.

Durante este periodo de reposo, que Albornoz pasó en su casa en Tomé, fue trasladada al Hospital Las Higueras de Talcahuano el sábado. La joven falleció en el hospital esa madrugada, y la causa preliminar de la muerte fue identificada como un paro cardiorrespiratorio.

La madre de la joven, Jessica Inzunza, denunció que su hija había estado enferma durante varios días y que, a pesar de su estado de salud, se vio obligada a seguir con las exigentes rutinas de entrenamiento de la escuela. Estas rutinas incluían trotar temprano en la mañana y tomar baños de agua fría, incluso cuando no tenía la ropa adecuada para protegerse del frío.

El padrastro de Albornoz, Alejandro, también habló ante los medios. Según él, a pesar de su estado de salud, su hija fue despertada en la madrugada del 5 de mayo, bañada con agua helada y llevada a trotar a pesar de las condiciones climáticas adversas.

Este caso ha suscitado interrogantes sobre las condiciones en las que se realizan los entrenamientos de la Gendarmería y si se están tomando las medidas adecuadas para garantizar la salud y bienestar de los aspirantes. Estas preocupaciones son particularmente relevantes en el contexto de la pandemia de COVID-19, que ha puesto de relieve la importancia de la salud y seguridad en el lugar de trabajo.

La muerte de Albornoz también ha planteado cuestiones sobre el acceso y la calidad de la atención médica para los aspirantes a Gendarmería. En su caso, a pesar de haber sido diagnosticada con bronquitis, se le permitió regresar a la escuela y continuar con las rutinas de entrenamiento físicamente exigentes.

Este trágico incidente es un recordatorio de la necesidad de políticas de prevención y manejo de enfermedades eficaces en todas las instituciones, especialmente en las que implican actividades físicas extenuantes. También subraya la importancia de proporcionar atención médica adecuada y de garantizar que se respeten las indicaciones de los profesionales de la salud, especialmente en el caso de enfermedades que pueden empeorar con el esfuerzo físico.

La investigación de la Fiscalía de Flagrancia del Bío Bío sobre la muerte de Albornoz está en curso. Por ahora, la comunidad espera que se haga justicia y que se tomen medidas para prevenir incidentes similares en el futuro.

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