Docentes y estudiantes del CPEM 29, el CPEM 40 y la EPET 6 realizaron el jueves 8 de octubre abrazos simbólicos simultáneos para visibilizar reclamos vinculados con la infraestructura, las obras pendientes y la falta de mantenimiento en sus establecimientos.
La iniciativa fue impulsada por delegados y delegadas del CPEM 29 y la EPET 6, integrantes de la Agrupación Negra, y aprobada durante la última Jornada Unificada y Asamblea convocada por ATEN Capital. La propuesta busca coordinar las demandas de las escuelas ante problemas que, aunque presentan particularidades en cada institución, atribuyen a la falta de inversión y a respuestas insuficientes del Gobierno provincial, encabezado por Rolando Figueroa, la ministra de Educación, Soledad Martínez, y el Consejo Provincial de Educación.
Las comunidades educativas plantean que la organización conjunta permite evitar el aislamiento de cada establecimiento y fortalecer los reclamos por edificios seguros, SUM-SAF y mejores condiciones de enseñanza y aprendizaje. También sostienen que el sindicato debe defender no solo los salarios y las condiciones laborales, sino también una educación pública con inversión y una infraestructura acorde a las necesidades de los estudiantes.
EPET 6: planos disponibles, pero obras sin ejecución
En la EPET 6, el abrazo simbólico estuvo centrado en el pedido histórico de construcción de un SUM-SAF, aulas taller y un salón de usos múltiples. La comunidad educativa reclama desde hace décadas la ampliación de un edificio que originalmente fue construido para una escuela primaria y que actualmente debe atender las necesidades de una institución técnica.
La ausencia de espacios adecuados limita las actividades físicas y el funcionamiento cotidiano de la escuela, cuya matrícula y propuesta de formación técnica demandan más aulas y talleres. Como resultado de la organización y las movilizaciones, se obtuvieron los planos de las obras proyectadas.
Además, durante una reunión mantenida en agosto con la ministra Soledad Martínez, se asumieron compromisos para incorporar el proyecto al presupuesto de obras y evaluar una licitación en los primeros meses de 2027. Sin embargo, la comunidad señala que esos compromisos todavía no se tradujeron en avances concretos, decisiones presupuestarias, plazos definidos ni obras efectivas.
Mientras tanto, cada lluvia provoca filtraciones en distintos sectores del edificio. Estos y otros problemas de mantenimiento fueron relevados y comunicados a las áreas de mantenimiento escolar e infraestructura. La comunidad reconoce los avances logrados, aunque considera insuficientes los planos y anuncios mientras las clases continúan en un edificio que requiere respuestas urgentes.
SUM-SAF, gimnasios y servicios esenciales
Las comunidades educativas también coinciden en la necesidad de disponer de SUM-SAF. Estos espacios no solo son necesarios para Educación Física, actos escolares y actividades propias de cada institución, sino que también pueden ser utilizados por los barrios para iniciativas deportivas, culturales y comunitarias.
En el CPEM 29, la comunidad reclama desde hace años la construcción de un gimnasio propio. La falta de este espacio dificulta el desarrollo de las clases de Educación Física en condiciones adecuadas. A esto se suma la demanda por una conexión a la red cloacal: la escuela cuenta con pozos ciegos en el patio, donde también funciona una huerta. Según el reclamo, cuando los desechos no reciben el tratamiento correspondiente, los baños se rebalsan y las clases deben suspenderse. La situación contradice una de las orientaciones pedagógicas ambientales de la institución.
En el CPEM 40, las dificultades relacionadas con las instalaciones de gas y la calefacción afectaron el desarrollo normal de las clases. Tras las denuncias y reclamos de la comunidad, se efectuaron inspecciones técnicas y se informó la habilitación para retomar las actividades escolares.
Las comunidades sostienen que estas situaciones no son casos aislados, sino parte de una problemática que se repite en distintas escuelas de Neuquén, donde las reparaciones pendientes, la falta de espacios y las deficiencias edilicias impactan sobre el derecho a la educación.
El contraste con la riqueza de Vaca Muerta
El reclamo también cuestiona el contraste entre el crecimiento económico asociado a Vaca Muerta y las condiciones de las escuelas públicas. Mientras se anuncian cifras millonarias vinculadas a la producción hidrocarburífera, las comunidades educativas continúan exigiendo techos sin filtraciones, calefacción segura, instalaciones en condiciones, aulas suficientes y gimnasios.
Según plantean, la riqueza generada en la provincia debería reflejarse en inversiones concretas para garantizar condiciones dignas de enseñanza y aprendizaje. Asimismo, remarcan que el mantenimiento y la infraestructura escolar son responsabilidades del Estado y de los gobiernos, y no cuestiones que deban resolver las comunidades por cuenta propia.
Las comunidades señalan que los avances en obras y mantenimiento han sido, en gran medida, consecuencia de la organización, las denuncias y la movilización de docentes, estudiantes y familias.
Una agenda común de reclamos
La realización simultánea de los abrazos simbólicos buscó trascender las demandas particulares de cada escuela. La propuesta aprobada en ATEN Capital, articulada con estudiantes y familias, apunta a unificar reclamos, intercambiar experiencias y exigir respuestas conjuntas.
El objetivo es sostener esta coordinación, incorporar a otras instituciones y consolidar una agenda común que sitúe en el centro las necesidades de las escuelas. Los abrazos realizados por las comunidades del CPEM 29, el CPEM 40 y la EPET 6 expresaron la decisión de organizarse colectivamente para que ninguna institución enfrente de manera aislada sus problemas de infraestructura.
