Una asamblea en Madrid impulsa la preparación del 11N y un nuevo proyecto revolucionario

Alrededor de 300 personas, entre jóvenes y trabajadores de distintos sectores, participaron en una asamblea abierta celebrada en La Casa Marx, en el barrio madrileño de Vallecas. El encuentro, convocado por Contracorriente, la Corriente Revolucionaria de los Trabajadores y Trabajadoras (CRT) y Corriente Roja – IV, abordó la preparación de la huelga general del 11 de noviembre y la construcción de una nueva organización revolucionaria en el Estado español.

La reunión se produjo en un contexto de movilizaciones y protestas. Sus participantes debatieron cómo intervenir de forma conjunta de cara a la convocatoria del 11N y cómo impulsar, durante los próximos meses, la fundación de una organización socialista revolucionaria.

El proyecto de una nueva organización

La propuesta parte del acuerdo entre la CRT —integrante de la Corriente Revolución Permanente – Cuarta Internacional— y Corriente Roja – IV. Durante la asamblea se presentó el manifiesto Tomar partido, que plantea avanzar hacia la fusión de ambas corrientes y abrir un proceso constituyente para una nueva organización.

Diego Lotito explicó que el proyecto cobra mayor actualidad ante el movimiento surgido desde abajo en un escenario internacional convulso. Según señaló, la clase trabajadora y la juventud necesitan una organización revolucionaria propia.

El manifiesto sostiene que los capitalistas cuentan con sus partidos, su Estado, sus medios y su policía, mientras que la clase trabajadora necesita un partido que extraiga lecciones de derrotas anteriores y se prepare para actuar como estado mayor de la lucha revolucionaria. El texto afirma que esta organización no puede surgir únicamente del crecimiento de una corriente, sino de la confluencia impulsada por la CRT y Corriente Roja – Cuarta Internacional.

Natalia Lago, de Contracorriente en la Universidad Complutense de Madrid, abrió el acto. Recordó las tres semanas de acampada y movilizaciones protagonizadas por estudiantes, así como las cargas policiales durante los piquetes junto al profesorado en la huelga educativa. Lago sostuvo que existe una rebelión juvenil en Europa que no se limita a una ley o un decreto, sino que cuestiona el sistema en su conjunto.

Debate sobre la situación política y social

Josefina Martínez situó la discusión en el marco internacional y se refirió al crecimiento de las derechas y a la crisis de gobiernos de centro, conservadores y social liberales. Mencionó el ascenso de Alternativa para Alemania, Reform UK, Vox en el Estado español y Vannacci, situado a la derecha de Meloni en Italia.

Martínez afirmó que, frente a ese proceso, está surgiendo un movimiento que cuestiona de forma más amplia la precariedad, la explotación, la represión y las guerras. Como ejemplo, citó una intervención de una asamblea de Turín y un vídeo difundido en redes sociales.

Por su parte, Lucía Nistal, de la CRT, defendió la necesidad de que el movimiento en las calles avance hacia una gran huelga general y mantenga la lucha después del 11 de noviembre. Criticó la alternativa planteada por el PSOE entre su voto y el avance de la derecha, y señaló que el partido ha gobernado durante 30 de los últimos 44 años, ha aplicado reformas neoliberales, rescatado a los bancos y aprobado los mayores gastos militares de las últimas décadas. Para Nistal, la salida pasa por una organización independiente de quienes pretenden gestionar el capitalismo.

Durante el debate intervinieron decenas de asistentes. Estudiantes de Contracorriente relataron la experiencia de las movilizaciones recientes, mientras que un alumno de la UAM cuestionó la campaña electoral del 29N y el llamamiento a votar contra la derecha por parte de fuerzas que, según expuso, no respondieron a sus demandas cuando estuvieron en el Gobierno.

Natalia Lago insistió en que la juventud debe unirse a la clase trabajadora en la huelga general. A su juicio, el 11N no representa un punto final, sino una jornada de preparación para responder a futuros ataques contra la juventud y la clase trabajadora, con independencia de quién gobierne.

También se criticó el aumento de los presupuestos militares mientras, según las intervenciones, se deterioran la educación y las condiciones de vida. Pablo Castilla, portavoz de Contracorriente en Barcelona, planteó la necesidad de construir una alternativa política revolucionaria y, al mismo tiempo, fortalecer la autoorganización de trabajadores y jóvenes en barrios, centros de estudio y centros de trabajo.

Experiencias de lucha y estrategia revolucionaria

En la asamblea participaron asimismo estudiantes y trabajadores que acudían por primera vez. Entre las intervenciones destacó la de Carmen Triviño, extrabajadora textil desde los 14 años, actualmente de 78, y fundadora de Corriente Roja – IV. Triviño fue detenida en 1977 y sufrió torturas de Billy el Niño. Durante el encuentro saludó a la juventud que participa en las movilizaciones actuales y reivindicó la transmisión de experiencias entre generaciones.

También intervino León, antiguo huelguista de la EMT en los años 90 y protagonista de una huelga que paralizó Madrid. Tanto él como Triviño expresaron su emoción por compartir sus experiencias con una nueva generación que comienza a movilizarse y se plantea un horizonte revolucionario.

Ángel Luis Parras, de Corriente Roja – IV, defendió la estrategia revolucionaria y afirmó que pueden reivindicarse como socialistas y comunistas con el objetivo de la revolución. Frente a la idea de que el socialismo fracasó, sostuvo que quienes fracasaron fueron los regímenes totalitarios impuestos en nombre del comunismo.

Parras planteó la construcción de un partido socialista y revolucionario, con la juventud como «infantería ligera» y ligado a la autoorganización obrera, bajo la premisa de que la emancipación de los trabajadores debe ser obra de los propios trabajadores.

Preparación de la huelga general del 11N

En la parte final de la asamblea se debatió la orientación hacia la huelga general del 11N. Los participantes propusieron impulsar comités unitarios en centros de trabajo y de estudio, promover una huelga activa y combativa y organizar acciones comunes entre trabajadores y estudiantes.

El encuentro concluyó con un clima de entusiasmo. La valoración compartida fue que las movilizaciones iniciadas en Sol y en los piquetes del 14-O deben continuar con la preparación desde abajo del 11N y con la construcción de una herramienta política que, según los organizadores, evite que la rebelión sea canalizada hacia la institucionalización del régimen político. Numerosas personas comenzaron a sumarse a la juventud Contracorriente y a los núcleos de Tomar partido.