Este 30 de octubre, sindicatos portuarios y logísticos que representan a trabajadores de más de 100 puertos de Europa, el Mediterráneo y otras zonas estratégicas del comercio mundial realizarán una jornada internacional de huelga y acciones coordinadas. La convocatoria se dirige contra la militarización de las infraestructuras marítimas, la economía de guerra y el genocidio en Gaza.
La iniciativa parte de la Declaración de Estambul, promovida por organizaciones sindicales de base de la región, y recoge el llamamiento del movimiento sindical palestino a impedir el tránsito de suministros militares destinados al genocidio en Gaza y a la escalada bélica internacional. La medida continúa las acciones impulsadas previamente por organizaciones portuarias combativas, que destacan el papel estratégico de los trabajadores del sector para afectar los mecanismos materiales de la guerra.
La demanda central de la coordinación es detener por completo el tráfico de armas y la logística militar. Para ello, las organizaciones proponen negarse a cargar, descargar o certificar embarcaciones que trasladen armas, municiones o suministros hacia zonas de conflicto o para el ejército de Israel. También rechazan el uso de infraestructuras civiles como bases o nodos logísticos para la OTAN, Estados Unidos o las potencias de la Unión Europea.
La movilización vincula estas reivindicaciones con la defensa del empleo y las condiciones de trabajo frente a la automatización y la inteligencia artificial, cuya aplicación por parte de las empresas portuarias, según denuncian, apunta a reducir puestos laborales y flexibilizar derechos.
Italia: los portuarios impulsan una huelga general
En Italia, los trabajadores organizados en la USB (Unione Sindacale di Base) y ORSA Porti coordinaron paros en puertos centrales como Génova, Livorno, Trieste y Nápoles. La USB amplió la convocatoria a una Huelga General intersectorial que comprende el transporte ferroviario y logístico, las autopistas y sectores de los servicios públicos y la educación.
Entre sus reclamos, los trabajadores cuestionan el militarismo y el rearme promovidos por el Gobierno de Giorgia Meloni, así como los presupuestos de austeridad que, sostienen, reducen recursos destinados a salud y educación para financiar la defensa. Junto al rechazo del tráfico militar, exigen aumentos salariales de emergencia ante el encarecimiento del costo de vida.
Grecia: paros y asambleas en el puerto del Pireo
En Grecia, los trabajadores del puerto del Pireo y de otros puntos marítimos estratégicos, organizados en el sindicato ENEDEP, llevarán adelante paros, asambleas masivas en los muelles y concentraciones ante las terminales de contenedores.
Sus demandas incluyen el fin inmediato de la presencia de buques de guerra de la OTAN en las costas griegas y el cese de los acuerdos militares y diplomáticos del Gobierno de Mitsotakis con Israel. En materia laboral, reclaman convenios colectivos que aseguren condiciones efectivas de seguridad e higiene industrial frente a la precarización atribuida a las multinacionales logísticas.
Francia: protestas en los puertos y la cadena logística
Los trabajadores de los principales puertos franceses, entre ellos Marsella y Le Havre, organizados en la CGT FNPD (Fédération Nationale des Ports et Docks), promoverán paros parciales, piquetes informativos y bloqueos selectivos en los accesos a las terminales.
Exigen suspender las exportaciones e importaciones de tecnología de doble uso y de suministros destinados al ejército israelí. Además, denuncian el incremento del gasto militar promovido por el Palacio del Elíseo. Los portuarios franceses relacionan esta jornada con la oposición a las reformas del Gobierno de Macron y con la defensa de los regímenes especiales de jubilación y de las condiciones laborales en los muelles.
La convocatoria se desarrolla en un contexto de movilizaciones de estudiantes, trabajadores y chalecos amarillos que, según las organizaciones, han puesto en dificultad al Gobierno de Macron.
Estado español y País Vasco
En el Estado español, organizaciones de base del ámbito logístico y portuario han convocado paros técnicos y de inspección durante las franjas operativas, junto con bloqueos temporales de accesos. En el País Vasco, el sindicato LAB encabeza movilizaciones y concentraciones en los puertos de Bilbao y Pasajes.
Las organizaciones reclaman al Gobierno el fin efectivo del comercio de armas y la ruptura de relaciones con el Estado sionista. También denuncian licitaciones públicas a compañías de seguridad y logística vinculadas, según señalan, con la ocupación de Palestina. En los puertos, plantean establecer mecanismos de control sindical sobre las cargas para impedir el transporte encubierto de material bélico.
Turquía y Marruecos
El sindicato LIMAN-İŞ en Turquía y la organización ODT en Marruecos se incorporan a la jornada mediante protestas, asambleas en los muelles y campañas de difusión entre los estibadores.
En ambos países, reclaman a sus gobiernos la ruptura de tratados comerciales y marítimos que, según sostienen, permiten el suministro de materias primas, combustible y logística militar al Estado de Israel. Estas demandas se producen en un escenario de presión y persecución empresarial contra el activismo sindical de base.
Una coordinación internacional contra el militarismo
La jornada del 30 de octubre se sitúa en un escenario internacional y europeo marcado por el descontento social. Las organizaciones convocantes afirman que los gobiernos de las principales potencias aplican ajustes sobre la salud, la educación y los salarios para financiar presupuestos récord de defensa y profundizar la economía de guerra.
Frente al rearme imperialista y la subordinación a la OTAN, la movilización de los portuarios se suma a las protestas juveniles en Francia, Italia y Alemania contra las políticas de rearme. Para los convocantes, esta confluencia entre jóvenes y trabajadores puede paralizar puntos centrales de la actividad económica.
El bloqueo de las cadenas de suministro vinculadas a la maquinaria bélica en más de 100 puertos busca expresar una lucha común contra el genocidio palestino, el militarismo y el deterioro de las condiciones de vida. La coordinación obrera internacional plantea que el costo de la crisis y la guerra recaiga sobre los capitalistas.
Trabajadores portuarios y estudiantes italianos bloquean el puerto de Livorno en apoyo a Palestina y al fin del genocidio en Gaza, el 22 de septiembre de 2025.
