El piloto español, Carlos Sainz, arrancó la temporada de carreras 2022 con un podio en Baréin, un logro que cualquier piloto estaría encantado de firmar. Sin embargo, a pesar de su éxito, la carrera no fue un camino de rosas para Sainz, como él mismo admitió posteriormente.
El piloto de Ferrari tuvo problemas significativos en las primeras etapas de la carrera, especialmente con el sobrecalentamiento de los frenos de su monoplaza. Este problema inesperado no sólo causó vibraciones en el pedal, sino que también condujo a una sensación de distancia en las frenadas, una experiencia que Sainz describió como «mala».
A pesar de estas dificultades, Sainz se mantuvo resiliente, siguiendo las instrucciones de su equipo para salvar los frenos y tomar un poco de aire limpio en las rectas. Fue un desafío que el piloto madrileño superó con determinación y habilidad.
Sainz describió la carrera como «muy divertida», destacando el ritmo sólido y las adelantamientos que logró durante la carrera. Esta experiencia fue un cambio bienvenido para el piloto, que había sufrido en la temporada anterior, mirando constantemente en los retrovisores.
En la dura carrera de Baréin, Sainz pudo atacar y disfrutar, un contraste marcado con su experiencia en la temporada anterior. Este cambio de fortuna es un testimonio de la habilidad, la resistencia y la determinación de Sainz.
Por otro lado, el piloto español Fernando Alonso enfrentó la realidad de la carrera con resignación. Antes de la carrera, Alonso predijo a su pareja, la reportera de DAZN, Melissa Jiménez, que terminaría en el noveno lugar según sus simulaciones, una predicción que se cumplió de manera precisa.
Alonso señaló que la carrera confirmó sus sospechas de que había cuatro equipos superiores a su equipo Alpine, incluyendo a McLaren, Ferrari, Mercedes y Red Bull. El piloto asturiano reconoció que su equipo tiene que mejorar y que su excepcional vuelta en la clasificación no reflejaba su verdadera posición en la parrilla.
Alonso también señaló que la estrategia predeterminada de su equipo le colocaba como la quinta fuerza en la pista, detrás de los cuatro equipos líderes. En condiciones normales, esperaría luchar por el noveno y décimo lugar, una predicción que también se hizo realidad.
A pesar de la realidad, Alonso se mantuvo optimista, incluso bromeando sobre apostar en todas las predicciones. Sin embargo, admitió que la carrera fue difícil y que faltaba ritmo para competir con los equipos líderes.
Alonso también reveló que su equipo intentó una estrategia diferente, parando muy tarde y esperando un ‘safety car’, que finalmente no se produjo.
En conclusión, a pesar de las dificultades y los desafíos, los pilotos españoles Carlos Sainz y Fernando Alonso demostraron una vez más su habilidad y determinación en el competitivo mundo de la Fórmula 1. Mientras Sainz celebraba su podio, Alonso aceptaba su realidad con resignación, pero con la determinación de mejorar y competir con los mejores.
