Oscar Piastri logró su primera victoria en Fórmula 1 el pasado domingo en el Gran Premio de Hungría, un circuito conocido por ser testigo de las primeras victorias de otros grandes pilotos como Fernando Alonso, Jenson Button y Esteban Ocon. Sin embargo, a diferencia de esos casos, el hito de Piastri estuvo marcado por decisiones controvertidas por parte del equipo McLaren, que intentó beneficiar a su otro piloto, Lando Norris. Esta estrategia terminó en arrepentimiento, especialmente cuando Norris se dejó adelantar tras encontrarse sorpresivamente en la primera posición.
La carrera estuvo llena de acción desde el inicio. Piastri aprovechó una salida excepcionalmente buena para tomar la delantera, mientras Max Verstappen y Lewis Hamilton se batían en una intensa pelea que dejó a Hamilton en el podio, aunque lejos de los españoles. Carlos Sainz terminó en la sexta posición tras una salida complicada, y Fernando Alonso quedó en undécima posición, perjudicado por una mala estrategia de Aston Martin que eligió neumáticos blandos desde el inicio.
Desde la primera curva, quedó claro que Norris no podría mantener la pole position. Piastri, en una maniobra hábil, llegó al final de la recta en la primera posición, aunque Norris intentó cubrirlo. Verstappen también hizo su jugada, adelantando a Norris fuera de la pista, pero tuvo que devolver la posición para evitar una sanción. Mientras tanto, Sainz quedó atrapado detrás de Hamilton, lo que le impidió pelear por la quinta posición con Charles Leclerc.
La gestión de la estrategia fue crucial. Los equipos que optaron por neumáticos blandos, como Aston Martin, pronto se dieron cuenta de que no era la mejor elección. El resto de los equipos, que usaron una combinación de medios y duros, fueron mucho más competitivos. Leclerc incluso pidió cambiar al ‘plan C’, aunque solo le sirvió para cubrirse de Sainz.
La pelea entre Hamilton y Verstappen fue uno de los momentos más destacados de la carrera. Ambos pilotos se lanzaron ataques mutuos durante casi diez vueltas, lo que benefició a los que venían detrás, como Leclerc, que intentaba acercarse desde la quinta posición. Mientras tanto, McLaren tomó una decisión cuestionable al hacer parar antes a Norris que a Piastri, permitiendo a Norris tomar la delantera. La excusa fue cubrirse de Hamilton, pero Norris no merecía liderar.
Después de encender la mecha, McLaren se echó atrás. El ingeniero de pista de Norris le pidió durante más de 15 vueltas que se dejara adelantar por Piastri. El chantaje emocional llegó a tal punto que Norris finalmente cedió, permitiendo a Piastri asegurar su primera victoria.
La carrera también estuvo marcada por otra batalla épica entre Hamilton y Verstappen. El neerlandés no se cortó ni con su ingeniero ni con Hamilton, y en una maniobra agresiva, su Red Bull terminó volando tras un toque con el coche de Hamilton. A pesar del fuerte golpe, el monoplaza de Verstappen siguió intacto, y Hamilton logró su podio número 200.
En cuanto a los resultados finales de los españoles, Sainz terminó en una sexta posición que no dejó satisfecho a nadie, mientras que Alonso, tras respetar las estrategias del equipo, finalizó en undécima posición.
McLaren, sin Ron Dennis como jefe, mostró una vez más la complejidad de gestionar dos pilotos competitivos. Piastri y Norris se encontraron en una situación difícil, con el equipo intentando balancear las aspiraciones individuales y el objetivo del campeonato.
El Gran Premio de Hungría dejó en claro que la estrategia y la gestión de equipo son tan importantes como la habilidad de los pilotos. La decisión de McLaren de beneficiar inicialmente a Norris fue un ejemplo de cómo una mala estrategia puede costar caro. Piastri, a pesar de las circunstancias, logró una victoria significativa en su carrera, pero no sin controversias.
La pelea entre Verstappen y Hamilton recordó los viejos tiempos de la Fórmula 1, mostrando que la competencia sigue siendo feroz. Mientras tanto, los equipos españoles tendrán que reevaluar sus estrategias si quieren mejorar en las próximas carreras. Aston Martin, en particular, tendrá que aprender de sus errores y tomar decisiones más acertadas en el futuro.
El Gran Premio de Hungría de 2024 será recordado no solo por la primera victoria de Piastri, sino también por las controversias y las decisiones estratégicas que marcaron el desarrollo de la carrera. La gestión de neumáticos, las paradas en boxes y las órdenes de equipo fueron factores decisivos que determinaron el resultado final.
