El tenista español Rafa Nadal regresó este miércoles a la pista central del Conde de Godó, la cual lleva su nombre, con el objetivo de prepararse para participar en el torneo barcelonés, que dará inicio el próximo lunes. Nadal tomó la decisión de retirarse del Masters 1.000 de Montecarlo la semana pasada, al reconocer que su cuerpo aún no estaba en condiciones de competir. El campeón de 22 grandes expresó: “Mi cuerpo no me deja”, lo que lo llevó a reajustar su calendario y posponer su regreso a uno de sus torneos favoritos, el cual ha conquistado en doce ocasiones, dos menos que en Roland Garros.
Nadal retorna a un torneo que no disputa desde el año 2021, cuando se consagró campeón al vencer en la final a Stefanos Tsitsipas. Desde entonces, el joven tenista español Carlos Alcaraz ha sido el ganador en dos ocasiones. Sin embargo, Alcaraz también se encuentra en duda para participar en el torneo debido a una lesión en el músculo pronador redondo del antebrazo derecho que lo ha afectado en los últimos días, provocando su baja en Montecarlo a solo un día de su debut contra el canadiense Felix Auger-Aliassime.
La intención de Nadal es poder competir en Barcelona como preparación para los torneos de Madrid, Roma y Roland Garros. El tenista de Manacor no ha disputado un partido oficial en tierra batida desde la final de París 2022 contra Casper Ruud, lo que significa que han pasado casi dos años desde que pisó la superficie dorada.
En su regreso a la pista, Nadal estuvo acompañado por dos miembros de su equipo, Carlos Moyá y Gustavo Marcaccio, así como por su agente, Carlos Costa. Durante la sesión de entrenamiento, se ejercitó junto a David Jordá, jugador número 298 del ranking, quien recientemente obtuvo su primera victoria ATP en Estoril. Según los medios presentes, Nadal evitó practicar el servicio, lo cual evidencia la precaución que aún mantiene debido a las molestias abdominales que ha experimentado en las últimas semanas.
En declaraciones previas, Nadal mencionó que su problema actual se encuentra en la zona abdominal y que ha estado lidiando con dificultades físicas desde su regreso de Australia. El tenista expresó: “El cuerpo no me deja y se me está haciendo difícil. Llevo un año y medio complicado. Lo estoy intentando cada día. Tengo cosas que solucionar y la realidad es que de momento no estoy consiguiendo ponerme en disposición de competir”. Nadal ha enfrentado desafíos físicos, incluyendo una microrrotura muscular que lo obligó a retirarse del Abierto de Australia a principios de este año.
El regreso de Nadal a la competición genera expectativas y incertidumbre, ya que su condición física sigue siendo un factor determinante en su participación. Los aficionados esperan con ansias ver al ícono del tenis español en acción una vez más, mientras que Nadal se esfuerza por superar sus limitaciones físicas y volver a la cima del deporte que tanto ama.
