Estas son las playas de la región de Coquimbo que desaparecerán en los próximos 50 años

La amenaza inminente de erosión costera en las costas de Chile

Las costas de Chile se enfrentan a una amenaza inminente que podría modificar drásticamente su apariencia en la próxima década. Las alertas de marejadas, cada vez más frecuentes, se suman a fenómenos como el cambio climático y el aumento del nivel del mar, intensificando la erosión costera. Esta realidad, de la que la costa de la región no está exenta, afecta a balnearios como Los Vilos, Tongoy, Guanaqueros, La Herradura y La Serena.

Según Cristian Martinez-Villalobos, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez e investigador titular de Data Observatory, el nivel del mar ha subido entre 10 y 15 cm desde 1950. En este contexto, se proyecta un aumento adicional de entre 30 cm y un metro para finales de siglo, dependiendo del escenario climático.

Martinez-Villalobos sostiene que el aumento de la temperatura conlleva un incremento del derretimiento del hielo situado en superficies terrestres, que finalmente llega al mar. Este fenómeno se debe principalmente al derretimiento de hielos en Groenlandia y en la Antártica. Secundariamente, el derretimiento de glaciares también contribuye.

El segundo efecto, según el experto, es debido a la expansión térmica del agua. “El agua más caliente es menos densa, lo que implica que una misma masa de agua en el futuro ocupará un mayor volumen”, explica Martinez-Villalobos. Ambos efectos contribuyen de manera similar al incremento global futuro de los niveles del mar. A nivel local, el cambio en el patrón de vientos debido al cambio climático puede alterar esta situación, provocando que en algunos lugares el aumento sea mayor y en otros menor que el promedio global. Otros factores, como la tasa de sedimentación e incluso los movimientos sísmicos, también pueden influir.

Las playas dinámicas y el impacto de las marejadas

Wolfgang Stotz, académico de la Universidad Católica del Norte, coincide en que la recurrencia de marejadas es uno de los principales factores que contribuyen a la extensión del proceso de erosión. “Las playas son muy dinámicas. Cada vez que hay marejadas, el oleaje extrae arenas de la playa y las deposita en la bahía. Cuando el tiempo mejora, la arena regresa a la playa. Por eso en verano es más ancha y en invierno más angosta”, explica Stotz.

El experto sostiene que los períodos de erosión son más frecuentes y que su equilibrio depende del campo de dunas existente en las playas. “Cuando los períodos de erosión son muy largos, se comienza a extraer arena de la duna. Lo que ha sucedido es que se ha intervenido en las playas y las dunas, entonces cuando ya no existen dunas y en vez de eso, hay un muro, el oleaje choca contra el muro y eso genera más erosión. Todas las playas en las que se construyeron muros para proteger y no se conservaron suficientes dunas corren el riesgo de desaparecer”, advierte Stotz.

Un caso emblemático es la Avenida Perú de Viña del Mar, que en su tiempo era similar a la Avenida del Mar en La Serena, pero hoy las olas revientan en la orilla de la calle. “Si bien todavía no es medible, si el mar sube en el futuro 20 centímetros en la Avenida del Mar, probablemente la transforme en un malecón y vamos a pasear por la calle a orillas del mar”, anticipa el académico de la UCN.

Proyecto de reposición de playa en Los Vilos

La playa principal de la comuna de Los Vilos es una de las zonas costeras donde más se ha notado la desaparición de su arena. Por tal motivo, la Dirección de Obras Portuarias del MOP está desarrollando el proyecto “Diseño de reposición de la playa en Los Vilos”, el cual cuenta con recomendación favorable del Ministerio de Desarrollo Social y Familia.

El seremi de Obras Públicas, Marcelo Sandoval, explica que ahora se solicitarán fondos mediante decreto a la Dirección de Presupuesto del Ministerio de Hacienda para poder iniciar el proceso de licitación para el desarrollo del diseño de detalle de las obras. “Las obras a diseñar contemplan recuperar la solanera de la playa entre los sectores de Caleta San Pedro y la escultura conocida como ‘Buzo escafandra’”, indica Sandoval.

El proyecto también busca diseñar obras complementarias que permitan mejorar el paseo borde costero del sector, creando nuevos espacios públicos que potencien el turismo en la ciudad. Se estima que la publicación de la licitación de este diseño se realizará durante el segundo semestre de 2024 y tendrá un presupuesto de 419 millones de pesos.

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