Profesora Chilena se Recupera Tras Grave Explosión en Liceo
El estado de salud de Marcela Cortés Figueroa, la profesora que sufrió graves lesiones en una explosión en la última semana de abril en el Liceo Nicolás Federico Lohse Vargas, en la comuna de Los Vilos, Chile, ha mostrado signos de recuperación. Aunque se mantiene en gravedad estable, hay esperanzas de mejora en su condición.
La docente de 56 años fue internada en el Hospital de Trabajador de Santiago después de recibir la primera atención médica. Durante casi dos semanas, Marcela estuvo en coma inducido, tras sufrir quemaduras que cubrían el 45% de su cuerpo.
Fuentes cercanas a Marcela informaron que ya ha salido de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital de la capital y ahora se encuentra en el área de pacientes quemados de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS).
Actualmente, Marcela está recibiendo tratamientos para sus quemaduras y se prepara para recibir injertos de piel. Además, se le está brindando apoyo con sesiones de kinesiología y atención psicológica.
Sus colegas y la comunidad educativa están siguiendo de cerca su recuperación y continúan con campañas de ayuda para apoyar a la familia de Marcela, quienes han tenido que trasladarse a Santiago para estar con ella durante su hospitalización.
El trágico accidente ocurrió el jueves 25 de abril cuando Marcela llegó a la escuela para comenzar su jornada laboral. Encendió las luces del taller de gastronomía, donde enseñaba, y una filtración de gas causó la explosión. Además de las lesiones de Marcela, 18 estudiantes y una funcionaria del establecimiento resultaron con trauma acústico.
Lo más alarmante es que el peligro había sido advertido. Según otros docentes, Marcela había informado varias veces acerca de una fuga de gas en el taller. Sin embargo, estas advertencias fueron ignoradas y las consecuencias graves son ahora evidentes.
Marcela es una docente respetada en la Región de Coquimbo y en la comuna de Los Vilos, donde su dedicación a sus alumnos y su humildad la han hecho ganarse el respeto y el reconocimiento de la comunidad. A pesar de sus vacaciones de verano, Marcela a menudo se ocupaba de organizar prácticas para sus alumnos en restaurantes locales.
Marcela es madre de dos hijos y tiene una nieta a la que llevaba al jardín infantil antes de comenzar sus clases. Su compromiso con su especialidad también ha sido notable; ha participado en proyectos que han resaltado la gastronomía local, lo que ha generado el reconocimiento de la comunidad.
Este incidente ha servido para destacar la importancia de prestar atención a las advertencias de seguridad en los lugares de trabajo. Es esencial tener un entorno de trabajo seguro para prevenir accidentes y lesiones graves, como las que sufrió Marcela. Es una lección que todos deberíamos aprender y recordar.
