La Serena está pasando por un periodo de transformación en el centro de la ciudad, y los vendedores ambulantes están en la línea de fuego. Una reunión muy esperada entre el alcalde de La Serena, Roberto Jacob, Carabineros y el delegado presidencial, Galo Luna, que iba a abordar el problema de los vendedores ambulantes que regresan a las calles después de bajas ventas en el Mercado Central, ha sido pospuesta para los próximos días debido a un viaje imprevisto de Luna a Santiago.
Este encuentro, que ahora está pendiente de reprogramación, busca decidir las medidas a tomar respecto a la situación de los vendedores ambulantes, quienes se han mostrado descontentos con la caída en sus ventas desde que fueron reubicados al Mercado Central. Jacob fue claro en su postura al decir: “No se puede retroceder. Hemos cedido en muchas cosas y se ha trabajado con la mejor voluntad, pero a la primera de cambio, si no les resulta, quieren volver a la calle. Eso no es lógico. Reitero que no hay vuelta atrás, tienen que quedarse en el mercado y el que no quiera tiene que buscar otra opción y se le otorgará una alternativa a otra persona”.
El alcalde también negó que existan vendedores ambulantes autorizados por el municipio para instalarse en La Recova. Según Jacob, el municipio decidió desalojar a todos los vendedores ambulantes que estaban en La Recova a petición de los comerciantes del Mercado Central, dejando solo a cinco personas que llevan más de 30 años en el lugar.
La situación se complica aún más debido a las diferencias y peleas entre los propios vendedores ambulantes, lo que dificulta llegar a un consenso sobre la situación. “Primero tienen que ponerse de acuerdo entre ellos, porque a la calle no vuelven. La Recova no se va a convertir en un espacio para ambulantes, no queremos eso”, expresó Jacob.
El alcalde reiteró que el municipio siempre está dispuesto a dialogar, pero no bajo presiones. Esta actitud de diálogo y cooperación también fue compartida por el general Juan Muñoz, jefe de Zona Carabineros Coquimbo, quien afirmó que están disponibles para colaborar y contribuir a cualquier medida que tenga como finalidad el bienestar social.
Muñoz también destacó el papel de los Carabineros en esta situación, señalando que han estado presentes todo este tiempo en el centro de la ciudad a través de distintos procedimientos, fiscalizaciones y reforzando la presencia en terreno, lo que ha permitido disminuir la cantidad de delitos y aumentar los detenidos.
No obstante, el general argumenta que el comercio ilegal es una problemática social, que tiene diferentes aristas, y no sólo debe ser abordada desde el ámbito policial. Esta es una afirmación que destaca la complejidad del problema y subraya la necesidad de un enfoque multidisciplinario que aborde tanto los factores económicos como sociales de la situación.
En resumen, la situación actual de los vendedores ambulantes en La Serena es incierta y complicada. La resolución de este problema requerirá no solo la intervención de las autoridades locales y la policía, sino también la cooperación y el compromiso de los propios vendedores para encontrar una solución que beneficie a todos los actores involucrados.
