La relación entre la velocidad de la conexión wifi y la preocupación por los dispositivos que consumen más internet en casa es un tema de relevancia creciente. Si cuentas con un plan de conexión modesta, entre 10 y 50 Mbps, es probable que tengas que gestionar eficientemente tus dispositivos conectados, o incluso optar por jugar en línea en horas de menor demanda para evitar el molesto lag.
Uno de los dispositivos más comunes y de mayor consumo de internet es la televisión inteligente. Cualquier aplicación de contenido en streaming, especialmente si se transmite en 4K, puede acaparar gran parte de tu conexión. Para ello, una tabla de referencia puede ayudarte a entender la conexión sugerida para streaming en HD, Full HD, 2K y 4K, que va desde los 5-8 Mbps para HD hasta los 25-50 Mbps para 4K.
Las consolas de videojuegos también son conocidas por consumir una cantidad considerable de internet para ofrecer una experiencia de juego en línea fluida. Para este propósito, una conexión de 25 Mbps debería ser suficiente, aunque una conexión de entre 50 y 100 Mbps funcionará mejor, especialmente si alguien más está viendo Netflix al mismo tiempo.
El mismo criterio aplica para una PC usada para jugar en línea. En ambos casos, se recomienda utilizar una conexión por cable ethernet para asegurar una experiencia de juego más estable y con la menor latencia posible.
Después de estos dispositivos, los celulares figuran entre los que más wifi pueden consumir, especialmente si se utilizan para navegar por redes sociales como Instagram o TikTok. Además, los dispositivos del internet de las cosas (IoT), como cámaras de video en alta definición, pueden representar una carga significativa para tu conexión wifi.
Si en casa tienes una configuración con dos televisiones inteligentes, algunas cámaras, un par de celulares y algunas computadoras, se sugiere una conexión wifi de entre 50 y 100 Mbps. Para mejorar la calidad de la conexión wifi, coloca el router en el centro de tu casa y en una posición alta.
Para reducir el consumo de internet en el hogar, adopta medidas prácticas como desconectar los dispositivos cuando no estén en uso. Optimiza la configuración de los dispositivos ajustando las actualizaciones automáticas, activando el modo de ahorro de energía y limitando las notificaciones.
Utilizar navegadores eficientes y descargar contenido en lugar de hacer streaming también ayuda a reducir el uso de datos. Programar descargas y actualizaciones durante horas de menor demanda puede distribuir mejor la carga en la red.
Además, utilizar herramientas de bloqueo de anuncios puede disminuir la cantidad de datos descargados al navegar. Compartir la conexión a internet en comunidades o edificios con varias viviendas también puede ser una forma eficaz de aprovechar mejor los recursos y disminuir el consumo global.
En definitiva, la gestión eficiente de los dispositivos conectados a la red y la optimización de su configuración, junto con la elección de un plan de conexión adecuado a nuestras necesidades, pueden ayudarnos a sacar el máximo partido a nuestra conexión a internet.
